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El paso entre Allende y el centro por fin luce remozado

Carlos H. Sanz
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A falta de culminar el alumbrado, el Ayuntamiento da por terminadas las obras de mejora en las Once Paradas, en las que ha invertido 46.545 euros para solucionar un problema histórico

El paso entre Allende y el centro por fin luce remozado - Foto: Óscar Navarro

Durante años, los vecinos del barrio de Allende el Río han padecido la incomodidad de tener que acceder al centro urbano a través de un paso estrechísimo de hormigón y losas de piedra caliza muy deformadas y sueltas, el de las Once Paradas, incómodo, estrecho y enfangado cada vez que caían dos gotas.

Esos tiempos se han terminado, ya que después de dos meses de obras y a falta de que culmine el alumbrado, este itinerario, utilizado a diario por los ciudadanos ya que comunica de forma rápida el barrio de Allende el Río con el centro de la ciudad a través de Puentecillas, luce con el ornato que siempre debió tener.  

El Ayuntamiento da por terminada una actuación en la que ha invertido 46.545,28 euros, y que ha sido desarrollada por la firma vallisoletana, Obras Herzaco. Las obras arrancaron el 17 de agosto y debían durar 45 días, plazo que se ha superado.

No obstante, el concejal de Obras, Facundo Pelayo, se mostraba ayer satisfecho por haber logrado el objetivo de remozar esta parte de la ciudad. «La actuación está a falta de recibir las luminarias, y es que existen problemas de stock y las fábricas no están sirviendo a las empresas, por lo que vamos a recepcionar la obra de forma condicionada», aseveró el edil, que resaltó que lo urgente era abrir el paso y que la gente lo pudiese utilizar.

la actuación. En concreto, las obras han consistido en la pavimentación de los dos tramos que conforman el paso de las Once Paradas. En el primero de ellos, el del callejón entre la avenida de León y las compuertas, se ha construido una acera de 1,80 metros de anchura, además de desbrozar, limpiar y nivelar toda la calle, que no se asfalará y quedará con la capa de zahorra natural compactada que luce en la actualidad.

En el otro tramo, el que comunica la zona de las compuertas con Puentecillas, se ha colocado un pavimento formado por una capa de zahorra natural, hormigón y  piedra caliza.  Esto ha permitido enrasar el paso con la cota superior de la fábrica que aloja las compuertas del canal y con eel paseo de adoquín que se dirige a Puentecillas. 

Para evitar charcos se han creado dos sumideros, se ha retirado la valla de protección existente para colocar una barandilla metálica, y, cuando acabe, se habrá mejorado también el alumbrado con tres puntos de luz led. 

Una obra sencilla pero que no se había podido llevar a cabo hasta ahora por la falta de acuerdo con los propietarios del molino de las Once Paradas y de la servidumbre de paso.