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Quiñones tiende la mano para un "gran" plan de extinción

SPC
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El consejero asume que el personal debe mejorar tanto en tiempos de trabajo como en formación

El consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ayer en las Cortes. - Foto: Miriam Chacón ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ofreció a los partidos de la oposición consensuar un plan de extinción de incendios forestales «a largo plazo y de envergadura», que aborde el modelo de ordenación del territorio más adaptado a los grandes fuegos, los considerados de quinta y sexta generación, que se avecinan en los próximos años. El consejero llamó a debatir sobre la educación ambiental, la concienciación social, el cambio climático y sus líneas de mitigación, cuestiones que suponen un «problema global que no depende de opciones políticas en el momento de una catástrofe, ni siquiera del país en el que se produce, y que requiere de soluciones a largo plazo, consensuadas y viables». Para ello el consejero lanzó el guante tanto a los grupos parlamentarios como a todos los económicos sociales, económicos, entidades locales y habitantes de los municipios en que se ubican en estas áreas forestales. Un guante que recogió el procurador socialista Miguel Hernández, que recordó que era una demanda constante de los sindicatos y trabajadores del operativo autonómico. Así lo anunció Suárez-Quioñones durante su comparecencia a petición propia para explicar los pormenores del incendio originado el 14 de agosto en Navalacruz (Ávila).

Por ello, propuso la creación de una ponencia, en el seno de la Comisión de Fomento y Medio ambiente, al amparo del artículo 42 del Reglamento de las Cortes, para poder debatir con los grupos parlamentarios, «fuera de sesiones esquematizadas en tiempo y forma, y buscar las mejores soluciones a un problema de todos».

El consejero achacó la generación de estos grandes incendios en zonas rurales al abandono agrario «patente», donde este escenario de fuegos forestales «no hace sino agravar el problema». Por ello, el consejero enumeró las cinco líneas fundamentales en las que se deben basar las actuaciones de futuro. La primera es la mejora del operativo de lucha contra incendios forestales, a través de diversas líneas orientadas a su mayor dotación de medios, mejor equipamiento logístico y de infraestructuras, mejor condición de su personal, modernización, digitalización y apoyo experto.

La segunda, la consolidación del modelo de gestión forestal que permita tener paisajes forestales «más resilientes». En tercer lugar, ratificar un modelo de gestión de la ganadería extensiva que permita mantener los terrenos agroforestales con menores densidades de combustible que en la actualidad. Un cuarto punto sobre la puesta en marcha, con el «apoyo público necesario», de los planes de defensa de los municipios. Y por último, el apoyo a las administraciones locales para que, en el marco de sus competencias, se doten de los medios necesarios para la lucha contra los incendios.

Importante

De estos puntos, el consejero se detuvo particularmente en lo que consideró la «parte más importante», el personal, «tanto público como contratado», que asumió que «debe mejorar tanto en tiempos de trabajo como en formación continua». Así, recordó que de la mano del Diálogo Social «se han mejorados las condiciones de tiempo de contratación del operativo» gracias, justificó, al incremento en la inversión durante los últimos años, «llegando a los nueve meses de contratación media». También anunció que se incrementará las plantillas de agentes medioambientales, para las que ya hay convocadas un centenar de plazas.

El PSOE cree que con un «operativo bien dotado» el fuego de Ávila se  hubiera mitigado 

El Grupo Parlamentario Socialista consideró que las consecuencias del incendio originado el 14 de agosto en Navalacruz (Ávila) «pudieron y debieron ser mitigadas» de haber tener un operativo «bien dotado y coordinado». Así lo señaló el procurador por Ávila Miguel Hernández durante su intervención, en la comparecencia en las Cortes del consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, para dar cuenta de la actuación de la Junta en este fuego, que arrasó más de 22.000 hectáreas. En este contexto, el propio grupo socialista y Por Ávila insistieron en la necesidad de crear una comisión de investigación sobre el incendio de Navalacruz para «arrojar luz» sobre lo ocurrido y ver qué falló para que no se vuelva a repetir. El socialista, en este punto, insistió en que el PSOE «lleva años advirtiendo de la necesidad» de que Castilla y León cuente con un operativo de emergencias y prevención y extinción de incendios «coordinado, suficientemente dotado y durante todo el año». 

Las peores condiciones

Por su parte, el consejero de Fomento lamentó que durante el incendio en la sierra abulense se dieron las peores circunstancias y «la realidad superó las previsiones», al registrarse una climatología peor de la que se esperaba, lo que contribuyó a un incendio devastador. Condicionantes como la escasa humedad, que no llegaba al 2%, temperaturas de casi 39 grados, rachas de viento de 70 kilómetros por hora, la propia topografía del terreno y la simultaneidad con otros fuegos (58 entre el 14 y 16 de agosto en Castilla y León) concluyeron con la quema de 22.037,85 hectáreas, el 12 por ciento arboladas (más de 2.700 hectáreas).