medidas estrictas para reducir los contagios

Sergio Borja
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La escuela infantil Leonor de Castilla de Villamuriel amplía los protocolos de seguridad para frenar el Covid-19 en las aulas. «Se desinfecta todo», expresa Mónica Bravo, directora del centro

medidas estrictas para reducir los contagios - Foto: Óscar Navarro

La escuela infantil Leonor de Castilla de Villamuriel de Cerrato implementa nuevas medidas anti covid tanto a la entrada del centro como en el interior para evitar que, tanto los niños como los profesores, se contagien. Unos protocolos estrictos pero necesarios para hacer frente al virus. Tanto este centro como la escuela infantil municipal Puerta del Sol de Dueñas, siguen los mismos protocolos ya que ambas pertenecen al adjudicatario del servicio Clece.
«Hemos tomado muchas medidas a mayores de los protocolos que marcan desde el Ministerio de Sanidad. Se ha colocado una alfombra en la entrada de la escuela con agua y lejía para que se desinfecten los zapatos al entrar, al igual que cuando vienen del patio. Evitamos por todos los medios que el virus entre tanto en las clases como en los pasillos y las salas comunes», comenta Mónica Bravo, directora de la escuela infantil.
Tras desinfectarse los zapatos, se les toma la temperatura, aunque tienen que tener cuidado porque la escuela, al educar a niños de 0 a 3 años, si dan alguna vez 37,5 grados. «Puede que no sea un síntoma, sino que alomejor le esté saliendo un diente y tenga fiebre. En ese caso se llamaría al centro de salud y se hablaría con el pediatra», indica.
Pero no son las únicas medidas que se han tomado en la escuela: «los niños se desinfectan las manos con agua y jabón antes de entrar y se las secan con papel desechable para evitar el uso de toallas. Así evitamos que queden gérmenes en algún sitio».
juguetes y menaje. Otro de los aspectos más importante es la desinfección de los muñecos y el menaje del comedor escolar. «Últimamente solemos utilizar juguetes de fácil limpieza con todos los niños. Cuando acaban de jugar con ellos los lavamos con agua y jabón y se dejan en el lavavajillas para que al día siguiente se puedan volver a utilizar», explica Bravo.
Lo mismo pasa con los utensilios que se emplean para comer. «Con los vasos hacemos lo mismo que con los juguetes. A cada niño se le asigna un vaso y después se desinfecta», señala la directora.
En el centro se intenta mantener por todos los medios ese entorno de aula burbuja, tanto dentro de las clases como cuando salen al patio o mientras están en el comedor. «En el recreo cada aula tiene establecido un horario para salir a jugar. Siempre que entra un grupo y sale otro se desinfectan las instalaciones para evitar cualquier posible contagio», expone Bravo.
Apunta que los profesores y el personal de limpieza se encargan de que los niños respeten al máximo los protocolos de la escuela:«las limpiadoras desinfectan todo lo que está al alcance de los menores. A mediodía se limpia  todo para que al día siguiente esté desinfectado»