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La directora del colegio de Osorno, nominada a mejor docente

Rubén Abad
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Noelia Pedrosa, que también es maestra Infantil, apuesta por una enseñanza «diferente» que ponga el acento en la creatividad y en el pensamiento crítico

La directora del colegio de Osorno, nominada a mejor docente

La palentina Noelia Pedrosa, directora del colegio Nuestra Señora de Ronte de Osorno y profesora de Educación Infantil, ha sido nominada en los prestigiosos premios Educa Abanca Mejor Docente de España 2022. Este galardón, conocido como el Goya de la educación y que ha recibido 1.300 propuestas, pretenden dar visibilidad, reconocimiento y dignificar la profesión docente.

Pedrosa es una maestra que trabaja de una forma diferente, «sin libros y por proyectos, a través de la investigación en aula, donde la motivación en el aprendizaje es lo esencial». Así lo ha mostrado desde su primer destino en Aranda de Duero (Burgos), pues cree que en la necesidad de un «cambio de mirada» en la educación. «Saber que las familias del municipio están remando hacia la misma meta, los niño es algo maravilloso», añade.
Por este mismo motivo, la nominación le hace especial ilusión, pues demuestra que las familias valoran su apuesta por una enseñanza diferente, lo que le da fuerzas para seguir apostando por un proceso de aprendizaje que cree «necesario», pues «impulsa la creatividad y un pensamiento crítico y reflexivo».

METODOLOGÍA

La suya es una metodología que convierte al alumno en protagonista activo de su propio aprendizaje, en el que también tiene un papel relevante las familias, para que los conocimientos adquiridos en el aula transciendan de ella.

Se parte una investigación que al niño de infantil le cause interés por conocer, que en ocasiones surge de intereses del propio alumnado o de situaciones que se estén dando en la sociedad, y se desarrolla un proceso de actividades, talleres y propuestas activas a través de la experimentación y la investigación. 

La nominada es una firma defensora de la escuela rural, donde las reducidas ratios ayudan a brindar una educación más personalizada a los alumnos. No obstante su método sirve tanto para pequeñas escuelas como para grandes centros. Y es que, como defiende, «en ocasiones debemos de agacharnos, ponernos a la altura de nuestros niños, poseer una oreja infantil y una mirada de niño». «La educación está cambiando y es necesario contar con equipos directivos que tengan una mirada, altura y oreja de niño».

Pedrosa sueña con una escuela que «escucha y no cuenta, que enseña a preguntar y no a contestar, que apueste por la inclusión y, por supuesto, por la innovación». Una escuela donde se dé más importancia al ser y no al saber, que arriesgue, que se equivoque, porque tiene claro, a pesar de su escasa experiencia, que eso es el aprendizaje.