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Guardo presume de palacio barroco

Rubén Abad
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La Casa Grande estrena rejería y recupera elementos ornamentales. También se ha dado lustre a la sillería

Guardo presume de palacio barroco

El palacio del arzobispo Santos Bullón, más conocido entre los vecinos del occidente de la Montaña Palentina como Casa Grande, es una de las mejores cartas de presentación de Guardo, más si cabe desde la completa rehabilitación a la que se ha sometido su extraordinaria fachada monumental del siglo XVIII, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) desde el año 1975. Se trata de una obra muy demandada por los vecinos, especialmente los del casco histórico, que fue adjudicada a la empresa Fernando Rivero e Hijos por  110.606 euros y de cuyo proyecto se hizo cargo el arquitecto Jesús Castillo, vinculado a la Fundación Santa María la Real.

Entre los trabajos ejecutados durante los seis últimos meses destacan el tratamiento de la piedra de sillería de este palacio que preside la plaza del Barrio Barruelo, en pleno corazón histórico de la villa minera. Asimismo, se ha actuado en la carpintería y la rejería de puertas, ventanas y balcones.

De estos últimos trabajos se ocupó el herrero y artista local José Javier Castrillo quien, además, ha realizando una llave en hierro forjado para la cerradura de la puerta principal, que ha permanecido inutilizada en los últimos años.

Guardo presume de palacio barrocoGuardo presume de palacio barroco

El equipo de Gobierno guardense, con el alcalde Juan Jesús Blanco  a la cabeza, se muestra«muy satisfecho» con el resultado de la reforma, la primera y más en profundidad que se ha ejecutado desde su construcción en sus tres siglos de historia.

Asimismo, avanza que su deseo es acondicionar el entorno. De esta manera, y según la información a la que ha tenido acceso este periódico, se pretende actuar en la escalinata central, los accesos laterales y el pavimento central.

ELEMENTOS RECUPERADOS

Quienes se acercan estos días hasta este histórico edificio se encontrarán con una serie de mejoras que realzan la monumentalidad del conjunto. Así, se ha recuperado la figura humana que corona la fachada, el escudo central del arzobispo Bullón y otros elementos arquitectónicos como pináculos, zócalos, molduras, canecillos y tejadillos.

Con ello, se pretende generar las protecciones necesarias que contribuyan a alejar el agua de los elementos decorativos y estructurales a la vez que se potencian los valores formales que tiene la fachada.

Más allá de los elementos estéticos y decorativos, las intervenciones en la Casa Grande se han concentrado, fundamentalmente, en la recuperación de la funcionalidad de los sistemas de evacuación de agua, especialmente del alero al objeto de  evitar las escorrentías sobre la fachada y, en la medida de lo posible, el salpiqueo en el zócalo. Una vez solucionados los problemas relacionados con la presencia de agua se llevó a cabo la limpieza de la fachada y la reparación de los elementos pétreos.

EDIFICIO CON HISTORIA

La Casa Grande fue una de las edificaciones más importantes de la villa y en ella vivieron las personalidades más representativas de la historia de Guardo como el arzobispo Francisco Díaz-Santos Bullón, su familia y varias familias de los Enríquez.

El inmueble ha tenido a lo largo de sus más de 300 años historia diferentes utilidades, desde hospital de sangre en 1936 durante la Guerra Civil, hasta instituto de Bachillerato.