scorecardresearch

Tortilla malasada, made in Villaconancio

Fernando Pastor
-

/ Cerrato insólito

Tortilla malasada, made in Villaconancio - Foto: Sara Muniosguren

El pasado viernes, 24 de septiembre, en el marco del evento Alicante Gastronómico 2021, que albergaba el XIV Campeonato de España de Tortillas de Patata, Cirina González, cerrateña de Villaconancio, recibió un merecido homenaje por su participación en todas las ediciones de este certamen, en el que ha resultado vencedora en tres de ellas, las II, IV y X, de los años 2000, 2002 y 2008 respectivamente, además de quedar segunda clasificada en varias ediciones más..

Este concurso, con el nombre de Lo mejor de la Gastronomía, fue impulsado por el periodista Rafael García Santos. Se celebró en el Kursaal (Palacio de Congresos de San Sebastián) y tras unos años sin celebrase fue recuperado pasando de sede a Alicante.

De Cirina González me habló hace tiempo Fernando Franco Jubete, experto en gastronomía. La gastronomía del Cerrato cuenta con productos, platos y establecimientos de postín. El queso, la miel, el lechazo asado… Y Fernando aprendió a amar todo lo relacionado con la gastronomía en Baltanás, cuando su madre, María del Pilar Jubete Velasco, le llevaba al campo a vendimiar y a otras labores relacionadas con los alimentos. Los siguientes pasos fueron estudiar Ingeniería Agrícola, dedicar su vida laboral a la explotación agropecuaria de Quintana del Puente y a la docencia en la Escuela de Ingeniería Agraria, de la que fue catedrático hasta su jubilación, y después impartir clases sin remuneración sobre cultura vitivinícola y gastronomía palentina en la Universidad Popular de Palencia.

Tortilla malasada, made in VillaconancioTortilla malasada, made in Villaconancio - Foto: Óscar NavarroComo vicepresidente de la Academia de Gastronomía de Castilla y León, impulsó la idea de publicar un libro con la gastronomía de cada provincia. Él se encargo del de Palencia, y en él habla de la historia de la gastronomía palentina y de los alimentos característicos de la provincia, aportando numerosas recetas junto a una pequeña historia que las dota de contexto. Muchas de estas recetas son del Cerrato. 

¿Qué tenía la tortilla de Cirina para arrasar en el concurso? Ser muy jugosa, al estar poco hecha, con el huevo poco cuajado. De ahí el nombre de tortilla malsada. Nombre que recrea también una leyenda desarrollada por Lope de Vega en una obra de teatro y que cuenta Fernando Franco Jubete en su libro.

Esta leyenda dice que el rey Ordoño I de León pretende casar a su hija con un moro (sic, expresión usada en la leyenda), ella se niega y huye de su casa con un escudero que acabaría violándola, robándola y abandonándola, siendo acogida por una familia de campesinos de Meneses de Campos (Palencia), los Tello de Meneses. El hijo de Tello pretende entrar en la corte, por lo que colabora con el rey Ordoño I, al que invita a cazar en Meneses de Campos y a comer en casa de la familia. Allí el rey se reencuentra con su hija y esta le prepara para comer lo que sabe que le gusta: una tortilla muy poco hecha, la tortilla malasada, y mete dentro una sortija. Al degustar la tortilla el rey encuentra la sortija y perdona a su hija por no haberse casado con quien él quería. Finalmente la chica contrae matrimonio con el hijo de Tello (también llamado Tello).

En la época del rey Ordoño I (siglo XIII) aún no se conocían las patatas en Europa (se traen de América y no se empiezan a utilizar en la cocina hasta el siglo XVII), por lo que la tortilla que la leyenda indica que le hizo su hija no sería de patatas.

Una pena que en El Cerrato no se rentabilizaran los éxitos de Cirina González como sí lo hicieron otros participantes en el mismo concurso: unos cocineros gallegos, ganadores en otras ediciones, organizaron jornadas anuales de tortilla en Betanzos, logrando reunir durante todo un fin de semana al año a más de 12.000 personas procedentes de los más diversos lugares.

A Cirina le entró el gustó por la cocina desde muy pequeña, cocinando con su madre y su hermana en Villaconancio para poder dar de comer a los obreros que ayudaban a la familia en las labores agrícolas y ganaderas, por lo que estuvieron entre fogones desde muy pequeñas.

De joven se estableció en Palencia, donde regenta, desde el 20 de julio de 1990,  el restaurante La Encina.