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Carmen Casado Linarejos

Epifanías

Carmen Casado Linarejos


Los santos

04/09/2022

Acabamos de celebrar la festividad de uno de nuestros Santos Patrones, San Antolín, con toda la alegría y alborozo acostumbrados y una abundancia de actos de todo tipo: música, toros, gastronomía, libros, etc. Raro será que no hayamos encontrado alguna actividad de nuestro gusto. Pero, los palentinos ¿qué sabemos de San Antolín? Cuando yo era niña, la clase que más me gustaba era la que se desarrollaba la tarde de los viernes, consistente en que la maestra nos leía vidas de Santos. Nunca había tanto silencio y atención. Eran aventuras emocionantes, llenas de situaciones maravillosas en las que lo inverosímil era bien aceptado por la mediación milagrosa que nadie ponía en duda. Los Santos eran héroes magníficos que entregaban su vida por Amor a Dios y su recompensa era la santidad y el Cielo. Por eso y a pesar del tiempo transcurrido, hoy puedo recordar quién fue nuestro Santo Patrón. Antolín fue un francés perteneciente a la familia real visigoda que vivió en la época en que avanzaba la herejía arriana durante los siglos V y VI. Su condena de la herejía y su firme ortodoxia le valieron terribles torturas: Fue sumergido en aceite hirviendo. Sobrevivió milagrosamente, por lo que le ataron una muela de molino al cuello y lo arrojaron al río Garona. Salió a flote. Los que presenciaron el prodigio abandonaron la herejía y siguieron a Antolín de manera multitudinaria. Sus enemigos dividieron su cuerpo en dos partes con una gran espada. Una de esas partes es la que, según la tradición, el rey Wamba trajo a Palencia y se conserva en nuestra catedral. Esa reliquia está formada por un omóplato, un brazo y una mano. Todos los palentinos conocemos-o deberíamos conocer esa encantadora leyenda del rey Sancho persiguiendo a un jabalí que se refugió en una cueva donde estaban depositadas las reliquias de San Antolín. Se trata de la cueva que visitamos, convertida en cripta, todos los años el 2 de septiembre y sobre la que se asienta nuestra magnífica catedral que ha cumplido setecientos años.