La facturación en la hostelería se desploma hasta un 70%

Rubén Abad
-

En el conjunto de la provincia han cerrado sus puertas de forma definitiva 48 locales por la pandemia. El éxodo a los pueblos por miedo al virus deja las terrazas a la mitad

La facturación en la hostelería se desploma hasta un 70% - Foto: Juan Mellado

Con más de 1.500 empleados a lo largo y ancho de la provincia (800 de ellos en la capital y el resto en los pueblos), el de la hostelería es uno de los sectores claves en territorio palentino, y uno de los que peor lo está pasando por la crisis sanitaria del Covid-19. El miedo a los rebrotes y el temor a una nueva oleada de contagios ha alejado a la clientela de sus locales, hasta el punto de que la facturación se ha desplomado entre un 60 y un 70 por ciento de lo que acostumbraban a estas alturas del año.
La gente sale poco y, los que pueden, se alejan de la ciudad buscando lugares menos masificados, lo que ha provocado que las terrazas funcionen a menos de la mitad y que, a consecuencia directa de la pandemia, 48 locales hayan cerrado sus puertas para siempre en el conjunto de la provincia.
Los pocos que se animan a alternar eligen las terrazas para sus momentos de ocio, pero todavía son reticentes a adentrarse en el interior de los locales. De ahí que exista cierto temor entre los profesionales de qué va a pasar a partir de otoño, cuando las bajas temperaturas impidan disfrutar de un café, un vino o una cervera al aire libre.
En este sentido, el presidente de la Asociación General de Hostelería (AGH), Jaime San Antolín, aseguró que la ampliación de espacios y el permiso para ocupar aparcamientos les ha «ayudado mucho» a mantenerse a flote. Por este mismo motivo, se está intentando alargar la temporada hasta, al menos, el 30 de octubre. «Estamos buscando una solución para mantener las terrazas en invierno, con calefactores y otros elementos para que los clientes se sientan cómodos», adelantó su homólogo en la Asociación de Empresarios de Hostelería (AEH), Jorge de Miguel, en declaraciones a Diario Palentino.
Además, muchos establecimientos se están sacando el certificado de Hostelería Segura, que se está impulsando en toda España. Se trata de un curso con un coste de 356 euros y que viene «muy bien» a la hora de poner en práctica todas la medidas sanitarias impuestas por el Ejecutivo y las distintas comunidades autónomas. 


OCIO NOCTURNO

El de la hostelería ha sido uno de los sectores demonizados durante la pandemia, y lo sigue siendo ahora, con el ocio nocturno en el disparadero. «La noche está en el punto de mira. Tenemos un problema, que el usuario se lo salta todo a la torera», afirmaba Félix San José, vicepresidente de la AEH. Unas palabras a las que se sumó De Miguel, quien lamentó que «los pocos locales que no están haciéndolo bien, pueden perjudicar al resto de compañeros que cumplen con todas las medidas».
No obstante, uno de los principales problemas aquí es la actitud de los clientes. Y es que, si como señalan desde ambos colectivos, la inmensa mayoría cumple por el día las recomendaciones sanitarias por su bien y por los del resto, no ocurre así por la noche.
A estos problemas se suma la cancelación de fiestas patronales y populares a lo largo y ancho de la provincia. En el caso de la capital,  los hosteleros tienen ya puestas todas las miradas en San Antolín y en qué situación estará Palencia a nivel de contagios para entonces.
«Queríamos proponer al Ayuntamiento hacer un San Antolín en barra. Ponerlas en las puertas de los negocios, y que la gente se quede en la calle», señaló San José, quien añadió que «lo bueno que tiene es que todos los bares lo pueden poner en su fachada o su terraza, y no se aglomerará la gente en puntos de concentración de otros años como el Salón, Pío XII o la plaza de los Juzgados».
Con este panorama no es de extrañar que ayer, festividad de SantaMarta, tuvieran poco que celebrar. Incluso en Guardo, donde este día se vive con especial intensidad, los actos se limitaron a una misa.