Dos troncos, tres niños y seis héroes de carne y hueso

Sergio Borja
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Sergio Frechilla relata cómo él y su grupo de amigos rescataron del río Pisuerga a tres menores el 25 de julio en la localidad de Villalaco. «No nos lo pensamos y nos tiramos al agua a salvarlos, aunque no fue nada fácil», explica

Dos troncos, tres niños y seis héroes de carne y hueso - Foto: Juan Mellado

Según la RAE, la palabra héroe significa: persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si requiere mucho valor. A Sergio Frechilla y sus cinco compañeros -David Grande, Javier Ibarra, Álvaro Grande, Héctor Juárez y Sandra García-, se les puede dar esa distinción, ya que el pasado sábado, 25 de julio, este grupo de amigos rescató a tres niños que se estaban ahogando en el río Pisuerga cuando jugaban en la presa de Villalaco.


«Fui con un grupo de amigos a pasar el sábado a Villalaco. Después de comer fuimos a su pequeña presa del río Pisuerga a refrescarnos y a jugar con nuestras colchonetas e hinchables. Una vez allí, nos fijamos en que a mitad del río se ensanchaba el cauce y cada vez que avanzabas era más profundo. La corriente que había era muy  fuerte y llegaba hasta dos árboles que se encontraban en medio del río, muy mal puestos y muy peligrosos. Por eso, decidimos no acercarnos demasiado, ya que podría pasar algo», asegura Frechilla. 


La tarde fue avanzando y ocurrió algo que estaba fuera de lo normal. «Nos estábamos bañando tranquilamente cuando vimos, a lo lejos, por la zona de los troncos, a un grupo de tres niños que tendrían entre ocho y diez años. Al principio no les dimos mucha importancia, les escuchamos gritar pero no nos alarmamos», relata Frechilla. Sin embargo, al rato, algo les llamó la atención: «Oímos gritos de auxilio. La corriente estaba arrastrando a los niños y, sin pensarlo, nos lanzamos a por ellos». «Pudimos salvar a dos de los niños rápidamente pero el tercero, una niña, se nos complicó más de lo debido. Tardamos un cuarto de hora en poder rescatarla. Al final, hicimos una cadena humana y pudimos sacarla sana y salva del tronco donde se estaba agarrando», asegura alegre. Tras muchos nervios y mucha adrenalina, los jóvenes sacaron del agua a los tres niños sin problemas añadidos. «Todo se quedó en un susto y los padres nos agradecieron nuestra labor después, aunque si hubiéramos pensado bien qué hacer antes de haber actuado, podríamos haber realizado mejor toda la labor de rescate, sin tanto altercado», asevera el protagonista de esta historia. Y es que el salvamento no fue nada fácil. «La corriente que había era tan fuerte que dos amigos míos fueron a su merced intentando salvar a los dos menores y casi les pasa algo. Por suerte, pudieron salir y nos ayudaron a salvar a los niños», expresa Frechilla.

Dos troncos, tres niños y seis héroes de carne y huesoDos troncos, tres niños y seis héroes de carne y hueso - Foto: Juan Mellado


«Yo, en cambio, comencé a correr por las piedras con tan mala suerte que me tropecé y me di un fuerte golpe en la cabeza con uno de los troncos del río. Me salió un chichón muy grande, y ahora la hinchazón me ha bajado a los ojos, por eso los tengo morados, pero no fue nada más que eso. Lo hice con la intención de ayudarles y casi tienen que ayudarme a mí», asevera el jóven.


Una tarea nada fácil. Durante el rescate de la niña había gente mirándoles y ofreciéndoles ayuda, aunque se la rechazaron por el riesgo de la situación. «No dejamos meterse a nadie más en el agua porque el tramo del río era muy peligroso por los árboles caídos», expresa Frechilla.


Esos troncos del medio del río son un peligro de este tramo del Pisuerga. «Uno de los amigos que nos ayudó en el rescate tiene la intención de llamar al Ayuntamiento de Villalaco para ver si ellos pueden cortarlos. Esperemos que en un futuro no pase nada malo y que la gente se bañe en la presa sin miedo alguno a quedarse atrapado ahí», concluye.

Dos troncos, tres niños y seis héroes de carne y huesoDos troncos, tres niños y seis héroes de carne y hueso - Foto: Juan Mellado