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Agrobiomasa como alternativa energética para el campo

Ical
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Villamartín de Campos acoge unas jornadas para impulsar este combustible elaborado a partir de subproductos agroganaderos. También se plantea el uso de purines y estiércol como biometano

Agrobiomasa como alternativa energética para el campo - Foto: Bragimo

El presidente de la Asociación Española de la Biomasa, Javier Díaz, destacó hoy la importancia de poner encima de la mesa la utilización de la agrobiomasa al ser, según dijo, una materia propia con la que se genera empleo, inversiones y valor añadido en el medio rural español, ya que no procede de otros países, lo que implica autonomía energética.

Durante una jornada para impulsar esta energía en Villamartín de Campos, Díaz apuntó que, entre sus ventajas, radica sus precios competitivos, porque es «mucho más barata» que la generada con combustibles fósiles. Además, se promueven inversiones en las comarcas españolas, recalcó.

El sector agroganadero español tiene gran cantidad de biomasa disponible, de ahí que se tengan que conocer las «posibilidades de valorización energética», a partir de una jornada que se configura como el evento final de un proyecto europeo que ha trabajado en utilizar estas agrobiomasas para la producción de energía térmica, agregó.

La idea es arrancar unos trabajos que permitan emplear de manera óptima cerca de doce millones de toneladas de agrobiomasas disponibles actualmente, además de otros cincuenta millones de metros cúbicos de purines y estiércoles, los cuales son «útiles para producir energía a través del gas y el biometano».

Por su parte, el director general de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, José Manuel Jiménez, trasladó que se trabaja en la biomasa desde hace muchos años a través de Somacyl, al tener diversas instalaciones e infraestructuras.

Aun así, aclaró que siempre se ha empleado biomasa forestal, razón por la que haya interés por esta posible nueva fuente de suministros, como «puede y debe de ser el residuo agrícola». «Castilla y León es muy forestal, pero sobre todo agrícola, de ahí la posibilidad de poder integrar este material a la cadena de valor de la biomasa y de la generación térmica y eléctrica», apostilló.

Hace unos años se hablaba de residuos agrícolas, pero hoy ya se hace de subproductos agrícolas, los cuales son aquellos que no se lograban vender y que ahora se abren a nuevas oportunidades, siempre que se crea en ello, afirmó el presidente nacional de la organización agraria Asaja, Pedro Barato.

En el tema de la biomasa, Castilla y León no tiene grandes cultivos leñosos, pero sí de cereales. En España hay mucha superficie de viñedo, olivar y de frutas y hortalizas donde se producen unos subproductos muy importantes que pueden ir dedicados a esta biomasa, destacó.

Desde Asaja se pretende que estos subproductos se valoricen, además de lanzar un mensaje hacia Europa, porque la energía se tendría que aprovechar para abastecer las necesidades ciudadanas, ya sea en instalaciones, hotelería o domicilios particulares.

De igual modo, el secretario provincial de UPA, Blas Donis, trasladó que este tipo de iniciativas son muy importantes, más si cabe en una provincia eminentemente agrícola y con una ganadería en torno al vacuno, con una parte importante del desarrollo forestal del norte palentino.

«Reunimos una de las mejores condiciones de Castilla y León en relación a las infraestructuras que tienen los agricultores y de la estructura de las explotaciones, ya que en Tierra de Campos se puede generar una riqueza añadida a la agricultura. Es importante para diversificar la producción y el valor añadido que pueden tener los cereales». Aseguró que los profesionales del campo deben ser conscientes que se está ante una oportunidad para poner en un valor social los recursos que se producen, ya que «no se crean problemas, sino son parte de la solución».

Por último, el coordinador regional de UCCL, Jesús María González, recordó que se está inmerso en una crisis energética sin precedentes. «Podemos aportar mucho a ese cambio de paradigma que ha llegado para quedarse. Se debe realizar una reflexión seria y contar con los profesionales del campo ante las nuevas alternativas», aseveró.