De 18 meses a dos años de cárcel por tráfico de drogas

Alberto Abascal
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Los acusados asumieron ayer ante el tribunal los cargos de un delito contra la salud pública, tenencia ilícita de armas en un caso y atentado a la autoridad en otro. La operación policial se desarrolló en 2013

Los seis acusados por un delito contra la salud pública derivado del tráfico de drogas aceptaron ayer ante el tribunal de la Audiencia Provincial penas que oscilan entre un año y medio y dos años de prisión después de que asumieran los cargos tras llegar a un acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal.
Así las cosas, A.H.H., J.M.J.H., F.J.M.D. e I.J.M. asumieron un año y nueve meses de prisión, así como una multa de 1.224 euros cada uno, como autores responsables de un delito contra la salud pública, mientras que A.J.G. aceptó un año y medio de prisión por un delito contra la salud pública y otros seis meses de cárcel por un delito de tenencia ilícita de armas, además de la correspondiente multa de 1.224 euros. Por último, L.M.L.Q. aceptó un año y medio de prisión por el delito contra la salud pública y otros seis meses por un delito de atentado contra la autoridad, además de 1.224 euros de multa.
Tras el pacto de conformidad el fiscal aplicó en todos ellos las atenuantes de drogadicción y dilaciones indebidas puesto que el procedimiento judicial estaba abierto desde el año 2013, ya que el grupo fue desmantelado en una operación que comenzó en febrero de ese año con escuchas telefónicas.
Solo por traficar con drogas, concretamente cocaína y heroína, tráfico que se producía en Palencia, el ministerio público había solicitado cinco años de cárcel para cada uno de los acusados que ayer se sentaron en el banquillo. El acusado que inicialmente acumulaba más petición de pena, hasta ocho años y dos meses, era un hombre que cuando volvía de Vizcaya a Palencia fue interceptado por la policía a la altura de Venta de Baños, cuando se dirigía a la capital con droga en el interior del vehículo.
En esa circunstancia tuvo lugar una espectacular persecución. En una rotonda de Venta de Baños, y siempre según el extenso escrito del Fiscal, el hombre colisionó en su intento de huida con varios coches. Algunos de los vehículos siniestrados en la persecución pertenecían a la Policía. De hecho, algunos agentes sufrieron lesiones de cierta relevancia y no fueron los únicos, aunque sí los más afectados. Este juicio se celebró siete años después de la operación llevada a cabo por el Cuerpo Nacional de Policía, que llegó a detener inicialmente a 13 personas, nueve de ellas hombres y cuatro mujeres, que se dedicaban presuntamente a la venta ilegal de droga en Palencia y que adquirían principalmente en Salamanca.
En la operación, que se denominó A-62 por ser ésta la vía utilizada presuntamente por los detenidos para desplazarse a comprar la droga, la Policía se incautó en los diferentes domicilios de los detenidos de distintas cantidades de cocaína, marihuana, hachís y heroína. El modus operandi era desplazarse hasta Salamanca para adquirir la droga, que ocultaban en su cuerpo (cápsulas o bolas en su ano) para superar posibles controles en la carretera. Los beneficios, según la Policía, podría rondar los 28.000 euros mensuales.