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Un lavadero reconvertido en obra de arte

Rubén Abad
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El colectivo gallego Espacio Matrioska recrea escenas del trabajo en el campo y de la vida rural en las paredes del inmueble, uno de los once proyectos seleccionados en el programa Del cemento al lienzo

Un lavadero reconvertido en obra de arte - Foto: Óscar Navarro

Cuando en 1955 Gaspar Mediavilla mandó construir el lavadero de Boadilla del Camino para facilitar el trabajo de las mujeres de su pueblo, que hasta entonces hacían la colada en el arroyo, ni de lejos se podía imaginar que 65 años después este coqueto edificio iba a convertirse en una obra de arte al aire libre gracias a la apuesta del Ayuntamiento y Araduey Campos por recuperar este espacio y el trabajo de los tres artistas radicados en Galicia que conforman Espacio Matrioska: Javier Carrera (Cuco), Lucas Galbán y Ana Martín.


Tras dos semanas de intervención, este emblemático edificio, que hasta ahora pasaba totalmente desapercibido  al estar oculto entre los árboles, ha cobrado vida con unos llamativos colores que despiertan el interés de los vecinos de toda la comarca y de los turistas y peregrinos castellanos y leoneses que hasta allí se acercan. 


Una iniciativa que tiene encantados a los vecinos del pueblo y encandilado a su alcalde, Carlos Saldaña. «Estamos encantados con el resultado», señala el primer edil de este pequeño municipio terracampino. «El lavadero de Boadilla es muy especial para nosotros, era un referente en la comarca y esperamos que lo vuelva a ser tras esta intervención. Dotándolo de contenido queremos que sea un punto de encuentro para los vecinos, que lo sienten como algo propio», añade el regidor.

Un lavadero reconvertido en obra de arteUn lavadero reconvertido en obra de arte - Foto: Óscar Navarro


Para este proyecto, los artistas han apostado por colores vivos que contrastan con la madera desnuda de las vigas de la cubierta y con la antigüedad de un lugar llamado a convertirse en un referente turístico del Camino de Santiago a su paso por la provincia.


Para lograrlo, Espacio Matrioska ha recreado diferentes escenas relacionadas con el trabajo en el campo y la vida cotidiana de sus vecinos, especialmente de las mujeres, imprescindibles en los entornos rurales. Así, en los diferentes paños se pueden observar lavanderas, una mujer haciendo la colada, ropa tendida, una fuente, una iglesia, un torreón o un palomar.


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