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Froilán de Lózar

La madeja

Froilán de Lózar


Feliz Navidad

24/12/2021

Pocas veces se nos presentan en la vida ocasiones tan claras como esta, para brindar por una Noche Buena. Y lo cierto es que no acompaña nada. Lo imprescindible se está poniendo por las nubes, llevamos dos años conviviendo con un virus que no se agota, un volcán en La Palma que ha enterrado miles de historias y las televisiones nos muestran sin cesar violencia por doquier, agresiones, desavenencias. Apenas quedan asideros para detenerse a mirar en paz lo que nos dejen, que por encima de la libertad, el amor, la familia, parece que siempre hay una araña tejiendo su madeja con todas las ausencias que se nos muestran cada día en esta batalla que es la vida.
Hace unos años tuve la suerte de visitar Austria. Cinco semanas antes de las Navidades, se abren allí los Mercados con la magia y el romanticismo que lo envuelve, como una brisa para quienes vivimos soñando con esa noche de paz que tanto se anhela desde que empiezas a ver las entrañas tan desnudas de este insensible mundo.
Mi amigo Jesús Coria, que murió cogiendo limones en su finca de Nueva (Asturias), nos llevaba al Mercado de Santo Tomás, en el Arenal bilbaíno, donde cada año por estas fechas los baserritarras exhiben animales de granja, y puedes comprar queso, miel, rosquillas, frutas y verduras o productos de artesanía. También talo con chorizo y txakolí, como el que nos llega a la cuadrilla de Erandio cada año, servido por una empresa de Getaria. Eso y los bertsos, la txalaparta, la trikitixa y otros sonidos tradicionales, que nos recuerdan el sabor y la tradición ancestral del rincón donde vives. Yo soy un romántico, al más puro estilo becqueriano, y lo mismo sueño con un concierto de Año Nuevo en Viena, que con un encuentro familiar en casa, donde no faltará a medianoche uno de los romances de la abuela Lorenza.
Ahora estoy aprendiendo a conjugar la palabra imposible. Sobre todo en el amor, que es lo más importante que tenemos los románticos. Se pueden apagar todos los mercados del mundo, puede llenarse tu vida de guerrillas que te cortan el paso que, si el amor te acompaña, nadie impedirá que asistas este día, cada año, a la noche más hermosa e irradies con ella a todos los que toques.