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Carmen Quintanilla Buey

Otra mirada

Carmen Quintanilla Buey


Días de vino y cosas

24/12/2021

La Navidad es la etapa ideal  para dar rienda suelta a la imaginación porque se amontonan los temas. Sí, es que sentimentalmente  cobran más fuerza, y lo que días atrás permanecía en el baúl de los recuerdos, parece que tenemos la imperiosa necesidad  de sacarlo de allí para que lo de un poco el aire. Y eso es bueno, porque desahoga. Todo destila amor, al menos eso es lo que procuramos que parezca: alegría, buenos deseos, perdones, buen talante, mejor semblante... Musicalmente : villancicos, corales, actos... Afectuosamente:  cercanía, añoranza, ausencia, frases hechas, pamplinas... Nostalgia, y ya en la calle: encuentros y reencuentros, besos, abrazos, cariño...cariño...cariño... Materialmente: regalos, compras, luces, escaparates, iluminación..... Fiesta de Reyes Magos:  niños, alegría, carreras, bullicio, juguetes... ¡desmadre!. Económicamente: paga extra, lotería, intercambio de participaciones, cuentas que no cuadran, ahorros que merman... Prosaicamente: atiborramiento de nevera, compra de alimentos prefabricados que causan problemas de salud, buzón abarrotado, teléfono que agobia... Detalles obligados: improvisación de camas para los abuelitos, lavadoras que no paran, compra de  mucha acelga y lechuga para esa tía que viene del pueblo y que al estar a régimen no puede ni probar el jamón Ibérico de bellota que  voy a comerme yo, (por cierto, que ella no quiere venir ni a la de tres)... Protocolariamente: dar el cumplido falso a personas que no vemos desde hace una temporada, y que nos provocan el obligado pero fingido halago a pesar de que nos destroce  pensar: Pues si él, -o ella- está fatal, así estaré yo aunque no me dé cuenta, porque tenemos la misma edad. Prevenciones: Procurar que no falte en casa el gel desinfectante, las mascarillas, la distancia en la mesa,  ( que al no ser grande ya estamos preparando otras pequeñas para acoplarlas)... Machaconería: los villancicos : lo mismo que ahora nos gusta más Maluma, que  Pantoja, seguro que si dejaran de beber los peces en el río, saliendo a relucir villancicos nuevos nos encantaría. ¡Es que los peces de Belén, beben y beben y vuelven a beber! ¡Son  insaciables  no sólo viven en el agua, es que se la quieren  beber toda!. ¡Menos mal que de vez en cuando llega el EEEEeeea que eres cómo una peeeerla....!! Pero bueno, es de suponer que tendremos muchísimos momentos de PAZ: Sí, cuando todo nuestro entorno, tenga la cabeza inclinada sobre sus teléfonos móviles.