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De rutas y paseos

Jesús Hoyos
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El teniente Aurelio Fernández destaca la Montaña Palentina y la capital

Aurelio Fernández, en el monte el Viejo de Palencia. - Foto: DP

Aurelio Fernández, teniente del Ejército de Tierra

PASIONES: Amante del entrenamiento por profesión y vocación, dedica gran parte de su tiempo libre al deporte. Además, es redactor en sextamarcha.net, un medio digital del mundo del motor desde donde transmite su amor por el automóvil y prueba algunas de las novedades del mercado.

TRAYECTORIA: Cursó sus estudios superiores entre la Academia Militar de Zaragoza y la Academia de Ingenieros del Ejército. Actualmente se encuentra destinado en el Batallón de Transmisiones III/21 en Castrillo del Val (Burgos).

Sus diez lugares

1. Puerto de Piedrasluengas.  «La Montaña Palentina tiene auténticas carreteras de ensueño. Una de ellas es la CL-627, que sube hasta el puerto de Piedrasluengas. Las vistas desde allí son espectaculares todo el año -aunque en invierno pueda ponerse peliagudo-, y solemos subir unidos con nuestro grupo de RoadStr App. A la vuelta, una paradita en San Salvador de Cantamuda se antoja casi obligada».

2. Aguilar de Campoo. «La villa galletera, la capital del norte de la provincia, rezuma encanto a los pies de la montaña y recoge mucho arte románico en sus pedanías. Ya sea para recargar fuerzas después de una buena jornada de marcha en alguno de sus restaurantes, admirar la colegiata de San Miguel, subir al castillo o pasear junto al río, es otro de mis lugares favoritos».

3. Monte El Viejo de Palencia.  «Hacer deporte, tomar algo en el refugio, subir a dar pan a los ciervos... Este espacio verde ofrece mucho más de lo que parece y es uno de mis sitios preferidos de la ciudad y de toda la provincia. Tener el campo a escasos minutos de la capital es un lujo y también una oportunidad para que los más jóvenes no se desconecten de la naturaleza».

4. Parque del Salón de Isabel II de la capital.  «De pequeños (y no tan pequeños) hemos pasado tardes jugando en el parque del Salón de Isabel II y, ahora de mayores y con el parque reformado, hemos seguido disfrutando de él tomando algo con los amigos, paseando comiéndonos un helado o disfrutando de las fiestas de San Antolín. Da vida a Palencia y a mí también».

5. Pozo Curavacas. «Fuente de leyendas y con un encanto especial para mí, el Pozo Curavacas es un profundo lago de origen glaciar y un lugar espectacular que bien merece la caminata por el Valle de Pineda hasta sus inmediaciones. Sumergirse en sus gélidas y oscuras aguas es una experiencia que recomiendo a todo el mundo, sobre todo después de una exigente jornada de marcha».

6. La Ruta de los Pantanos.  «Mi tramo preferido de toda la provincia; la ruta que atraviesa los pantanos de Aguilar, Ruesga, Requejada, Camporredondo y Compuerto. La P-210 te transporta durante unos 80 kilómetros por una carretera de ensueño que te hace saborear cada curva y te obliga a parar en cada mirador a contemplar un paisaje que ofrece una cara diferente en cada estación. En coche o moto, totalmente recomendable».

7. Parador de Cervera.  «Por situación y por sus vistas, el Parador de Cervera de Pisuerga es un sitio perfecto para alargar cualquier jornada de turismo por la Montaña Palentina. La terraza con vistas al pantano de Ruesga y a los picos más altos, su elegante comedor… En definitiva, uno de los mejores lugares para alojarse en la zona. He perdido la cuenta de las veces que he parado aquí con la excusa de tomar un café».

8. Mirador de Campos en Autilla del Pino.  «En Autilla del Pino, el Mirador de Campos se me antoja un lugar inmejorable para contemplar la puesta de sol sobre los infinitos campos castellanos e incluso disfrutar de la lluvia de perseidas en verano. Además, los días de mayor claridad, es posible ver la provincia en toda su extensión hasta las montañas. Me encanta subir con amigos para charlar y compartir un aperitivo mientras contemplamos el sol escondiéndose por el horizonte».

9. Catedral de San Antolín.  «Una de las señas de identidad de la ciudad, la Catedral de Palencia, es tan majestuosa como sus 130 metros de longitud atestiguan. Admirar su belleza, aunque sea desde fuera, es una excusa perfecta para alargar un paseo o sentarse a tomar algo en su plaza, pues me hace sentir como en casa. Bajar a la Cripta de San Antolín es otra de nuestras tradiciones que debemos proteger y transmitir y algo imprescindible».

10. Calle Mayor de Palencia.   «La calle Mayor es uno y muchos lugares especiales a la vez y por eso no podía obviarla. Medio y fin en sí misma, esta arteria quizás sea el corazón de la ciudad. Aunque haya visto tiempos mejores, guardo recuerdos de ella desde niño y me sigue encantando recorrerla de arriba a abajo».