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El barrio de San Antonio reclama más presencia de la policía

Ismael Martín
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Casas abandonadas, «excesiva» velocidad en alguna calle y aceras levantadas son los problemas

El barrio de San Antonio reclama más presencia de la policía

El barrio de San Antonio es uno de los más importantes de la capital y cuenta con diversos servicios comerciales y actividades. Hace dos años, la directiva vecinal decidió dejar sus funciones ante la falta de relevo tras dos mandatos (8 años) de entrega, trabajo y dinamización del barrio. «Estaría muy bien una asociación de vecinos donde les podamos transmitir todas las necesidades y quejas del barrio. Es un altavoz para mostrar los problemas de cara a las instituciones públicas y, ante su ausencia, no sabemos a quién trasladar nuestras necesidades», asegura Nuria Matilla, vecina del barrio, porque aunque no haya asociación, hay deficiencias y ciertas cosas que requieren mejoras. 

Una de las reclamaciones es que haya una mayor presencia policial que vele por el control y la seguridad. «Hay una zona conflictiva en la calle Bailén donde siempre hay mucho jaleo e incluso menudeo», señala una vecina. Asimismo, piden un refuerzo a la salida del colegio Tello Téllez, que se encuentra rodeado de carreteras. «Antes siempre había un guardia municipal, pero ahora no hay nadie», apunta Águeda Melgar. «Se supone que hay policía de barrio, pero casi nunca le veo», comenta Marta Rodríguez. 

Otro de los problemas al que hacen referencia los vecinos es el que concierne al mantenimiento y limpieza de las calles del barrio. «No sé cómo no nos matamos porque está mal por todos los sitios», manifiesta una vecina. Hay muchas calles a las que les falta una buena capa de asfaltado como es el caso de Navas de Tolosa o la General Tordesillas, entre otras. Además, hay muchas baldosas levantadas, como en la avenida de Asturias. En esta zona también hay algún problema de iluminación como consecuencia de que los árboles tapan la luz de las farolas. 

casas abandonadas. En la zona de la calle de San Antonio, y adyacentes, hay casas bajas, en algún caso abandonadas. «Se han caído los tejados y hay que tener cuidado porque solo hay una acera. Tampoco hay mucha luz», afirma Raquel Rodríguez. «Llevo diez años viviendo en esta zona. Cuando compramos el piso todas esas casas iban a desaparecer, pero ahí siguen. En la calle Numancia no hay aceras ni dirección», expone Marta Rodríguez, quien a su vez hace referencia al solar que se encuentra en la calle San Antonio, intersección con la Marcelino Camacho. «Hay muchos gatos y una vegetación muy alta; a veces hemos tenido que llamar al Ayuntamiento para pedir que lo corte. Decían que iban a hacer un edificio, pero de esto hace ya diez años», admite Rodríguez. 

En esa misma calle se da otro problema reseñable y es el de la velocidad. «Es una recta muy grande, los coches cogen mucha velocidad y no paran en los pasos de peatones. Es un problema que lleva ya mucho tiempo y pedimos que se pongan unos badenes», destaca Nuria Matilla. Por otra parte, los vecinos de San Antonio abogan por el soterramiento del ferrocarril, aunque se muestran pesimistas sobre que algún día se lleve a cabo.