UN PEÓNDE ABILIO CALDERÓNEN LA LUCHAPOR EL PODER

Fco. Javier de la Cruz Macho
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«El peón es el más importante instrumento de la victoria»(W. Steinitz, ajedrecista austriaco, primer campeón del mundo de ajedrez)

Visita del rey a Palencia. El rey Alfonso XII en el carruaje durante su visita a Palencia. Fotografía cortesía de Félix Pollos digitalizada por el AHPP. - Foto: FELIX POLLOS

El 13 de noviembre de 1903 Genaro Colombres Astudillo, alcalde de la ciudad de Palencia, intervenía en el Ayuntamiento para exponer su cese voluntario, tras haber sido nombrado depositario de fondos provinciales por la Diputación. De esta forma se le pagaban los servicios prestados en aras a debilitar al gobierno y convertir en presidente a Antonio Maura, apoyado por Abilio Calderón.

Genaro Colombres nació en Palencia el 11 de noviembre de 1860. Era hijo de Genaro Colombres Díaz, natural de Villamañán (León) y de Arsenia Astudillo Casado, natural de Palencia.

Su familia materna tenía tradición política, pues su abuelo Matías fue concejal del Ayuntamiento, al igual que su tío Guillermo. También por vía paterna había una vinculación con la política local. Su padre había sido concejal y alcalde de la ciudad de Palencia durante los primeros años de la Restauración y su hermana se había casado con un hijo del concejal Feliciano Ortega.

Contrajo matrimonio con Carolina González Doncel, natural de Santander, el 10 de abril de 1865. No tuvieron descendencia.Profesionalmente aparece catalogado como procurador, agente de negocios y administrador de fincas. El 18 de noviembre de 1903 fue nombrado depositario de fondos provinciales por la Diputación, cargo que ejerció hasta su fallecimiento.

Su presencia en la vida social palentina fue intensa, siendo miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País y del Ateneo. Socio del Casino, fue su presidente en 1901. Participó en la Cámara de Comercio y en la Asociación de Labradores, de la que fue su presidente en 1899 y en 1900.

SU ACTIVIDAD POLÍTICA. Su participación política se ciñó al ámbito municipal, iniciándose con 34 años tras ser elegido concejal el 1 de enero de 1894, en ese momento como integrante del partido fusionista, hasta el 1 de julio de 1897.

Nuevamente será elegido concejal el 1 de julio de 1899, también por el partido fusionista. Su vinculación con Abilio Calderón conllevará que, al poco tiempo se integre en el partido conservador, siguiendo a Antonio Maura. Permanecerá como concejal hasta el 1 de enero de 1904. Durante este periodo fue alcalde desde el 1 de enero de 1902 hasta que presenta su renuncia el 20 de noviembre de 1903.

Su gestión municipal se vio lastrada por la difícil situación financiera del Ayuntamiento palentino, aunque ello no supuso una parálisis de la actividad.

Durante este periodo se continuó la construcción del tercer y último tramo de la carretera a Autilla, no sin antes tener que vencer las resistencias de algunos propietarios que no aceptaban de buen grado la expropiación de sus terrenos. Otro de los proyectos que se seguían ejecutando era el de los depósitos de agua. Se estaba construyendo el tercer tramo del depósito, el cual se finalizó en este mandato. La finalización de esta obra pudo por fin hacer realidad el aumento del caudal de agua y que se plantease un nuevo proyecto de distribución por la ciudad, el cual se diseñó y aprobó en este mandato, aunque las obras del mismo se subastarían en el siguiente.

Se implantó una feria de ganado de carácter semanal, que tuvo un gran éxito en sus inicios. Se derribaron los martillos de la fachada del antiguo convento de San Francisco, en manos de Hacienda, permitiendo la comunicación entre la plaza Mayor y la Plaza de la Maternidad (actual de Abilio Calderón). Reseñar también que se volvió a crear la antigua escuela de prácticas de maestro, al haberse reinstalado los estudios de Magisterio en la ciudad, tras su supresión anterior.

LOS CONFLICTOS VIVIDOS. Su alcaldía discurrió en un permanente conflicto con los concejales Revilla, Alonso y Brejel, pertenecientes a la Agrupación Obrera el primero y al republicanismo los otros dos. Los tres pretendieron tener un mayor control sobre los temas municipales, pidiendo de forma continua y reiterada información sobre actuaciones e impuestos. Aunque Genaro Colombres siempre afirmaba su voluntad de permitir el acceso a dicha información, era un celoso defensor de sus competencias y no permitía injerencias en las mismas, además de ocultar favores y prebendas, habituales en este periodo.

Otro conflicto se produjo con la compañía que suministraba el alumbrado eléctrico, ya que las bombillas perdían potencia de forma continua y algunas no funcionaban. Fueron muchas las reuniones con la compañía, a la que se empezó a aplicar el régimen sancionador previsto ante la falta de cumplimiento del acuerdo. La compañía reaccionó instalando nuevos postes y cables de luz. Esto generará en el futuro un aspecto de la ciudad poco agradable, con cables tendidos por las calles y postes por doquier.

Pleiteó a su vez para defender la propiedad del Ayuntamiento sobre unos terrenos colindantes al cerro del Otero que pretendió apropiarse Cándido Germán, en beneficio de su Tejera, terrenos en los que tradicionalmente se había permitido extraer grava y tierra para las distintas industrias palentinas. Los tribunales resolvieron a favor del Ayuntamiento, quien mantuvo la titularidad pública de los mismos.

EL FINAL DE SU MANDATO. UN PEÓN EN MEDIO DE UNA BATALLA. Su alcaldía, por lo tanto,  discurrió con normalidad, sin que nada hiciese presagiar su dimisión. Máxime si tenemos en cuenta el gran momento que se avecinaba en la ciudad. La Diputación, presidida entonces por Valentín Calderón, había organizado una Feria Regional Agrícola y Minera en Palencia, coincidiendo con las Ferias de San Antolín de 1903. La ciudad fue visitada por el ministro de Agricultura y del rey Alfonso XIII.

Sin embargo, una batalla por el control del Gobierno de España se estaba librando en esos momentos. Antonio Maura, tras acercarse al conservadurismo ansiaba hacerse con el poder en el partido y el gobierno. Desde que el 20 de julio hubiese cesado Francisco Silvela como presidente de Gobierno y hubiese sido nombrado Raimundo Fernández Villaverde, Antonio Maura había empezado a conspirar para derribar al gobierno y hacerse con su control. Para ello se puso en marcha una fuerte campaña de desprestigio y desestabilización, en la que Abilio Calderón participaba, que dará sus resultados, accediendo Antonio Maura a la presidencia del Gobierno el 5 de diciembre de 1903.

Genaro Colombres fue utilizado como un peón en esta partida. La excusa fue la visita del rey Alfonso XIII. Tradicionalmente el alcalde acompañaba al rey en su carruaje durante el desfile por la ciudad. Eso es lo que había ocurrido en Valladolid y en otras localidades que visitó el monarca. Sin embargo, en Palencia, el ministro de Estado, Sr. Conde de San Bernardo, privó de este honor al alcalde palentino.

Abilio Calderón  supo aprovechar este desaire en beneficio de Maura, orquestando todo una campaña a partir de este hecho, convirtiéndolo en una ofensa, no al alcalde sino a la ciudad. En este juego por el poder, Genaro Colombres interpretó perfectamente el papel que le correspondió.

A  los pocos días de la visita del rey Genaro Colombres presentó su dimisión como alcalde con un largo discurso en el Ayuntamiento, argumentando el mal trato recibido a su persona y la discriminación y ofensa que se hacía a la ciudad de Palencia. Por ello exigía una disculpa por parte del Gobierno. Este acontecimiento tuvo una gran repercusión en la prensa nacional, máxime al agravarse la situación cuando ninguno de los tenientes de alcalde del Ayuntamiento palentino quiso hacerse cargo de la alcaldía (todos conservadores). El presidente de la Diputación Provincial, Valentín Calderón, también se negó a hacerse cargo, temporalmente, de la alcaldía, y hasta el gobernador civil se negó a arbitrar una solución.

Abilio Calderón movilizó a los diputados y senadores palentinos que firmaron un escrito de queja que, además de al Gobierno, se dirigió a la prensa:

«(…)Palencia ha recibido del ministro de jornada una serie de desatenciones que obliga á consignar solemne y enérgica protesta, haciendo conocer que por nuestra calidad de representantes en Cortes nos hallamos decididos á recibir por todos los medios la satisfacción debida. (…)»

Tanta fue la tensión creada que el presidente del Gobierno tuvo que llamar a Madrid a Abilio Calderón y al gobernador civil. El día 17 de septiembre se reunía Calderón con Villaverde, de quien recibiría las pertinentes disculpas que se hicieron extensivas al alcalde, quien terminará retirando la dimisión de su cargo.

El intrascendente hecho del carruaje del rey, fue aprovechado y manipulado para cargar contra el Gobierno, como parte de la estrategia maurista para reemplazar al presidente. Genaro Colombres se puso al servicio de esta estrategia, alzando su voz y desprestigiando al Gobierno y sus ministros. Así lo  reflejaba el periódico republicano fundado por Pi i Margall, El nuevo régimen:

«Las autoridades de Palencia han estado á punto de provocar al Gobierno un serio conflicto. Querían dimitir en masa. ¿Qué ha pasado en Palencia?  (…) Afortunadamente, el gobierno ha dado todo género de explicaciones, y los siervos de la monarquía en Palencia se han calmado en su irrespetuoso furor. Ya está todo arreglado. Podemos dormir tranquilos».

La actitud de Genaro Colombres se verá recompensada al poco tiempo tras ser nombrado depositario de fondos provinciales, en la Diputación (cuyo presidente era Valentín Calderón) el 18 de noviembre de 1903. Se aseguraba así unos ingresos anuales, en concepto de sueldo, de 2.500 pts. Ejerció el cargo hasta su fallecimiento, el 22 de marzo de 1914, hace ahora 100 años.

«Ayuda a tus piezas para que ellas te puedan ayudar» (Paul Morphy, considerado el mejor jugador de ajedrez de todos los tiempos). No será el único caso; en el futuro otras personas ejercerán, desde la alcaldía, como peones al servicio de Calderón, siendo premiados por sus servicios. Son los casos, entre otros, de Hermenegildo Gandarillas, que tras su paso por la alcaldía fue premiado con la dirección de El Diario Palentino, entonces controlado por Abilio Calderón, o Arturo Ortega Romo, nombrado auxiliar de secretaría de la sección de cuentas de la Diputación en 1918, y ascendido poco después a la categoría de oficial.

(Agradecimientos: a Félix Pollos y al AHPP por facilitarme la foto de la visita del rey Alfonso XII).

Fco. Javier de la Cruz Macho

Doctor en Historia

Investiga  sobre los alcaldes de la ciudad de Palencia entre 1808 y 1936

http://www.alcaldespalencia.es

alcaldespalencia@gmail.com