Cosidó defiende la Semana Santa como «dique de corrientes laicistas»

Carlos H. Sanz
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El director general de la Policía Nacional pregona el inicio de la Pasión de Palencia, defendiéndola como «expresión de libertad», «símbolo de identidad común» y «ejercicio de fraternidad, solidaridad y esperanza en este momento de grave crisis»

Ignacio Cosidó - Foto: eva garrido

- Foto: eva garrido

 

El director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, abrió ayer la Semana Santa de Palencia destacando su «autenticidad», e invitando a vivirla en «tres grandes dimensiones». «La primera es como una expresión de libertad; la segunda, como un símbolo de nuestra identidad común; y la tercera es como un ejercicio de fraternidad, de solidaridad y de esperanza, especialmente en este momento de grave crisis».
 
«Debemos defender la libertad religiosa, nuestra libertad, como uno de los derechos fundamentales de todo ser humano», aseveró al hablar de la primera dimensión. Destacó, además,   que «los católicos defendamos el derecho a vivir nuestra fe y a expresarla públicamente a través de nuestros símbolos, nuestras ceremonias y nuestras procesiones». 
«La Semana Santa en España, como una expresión popular que vive mayoritariamente el conjunto de la sociedad, es un verdadero dique de contención frente a las corrientes laicistas que tratan de recluir la religión a un ámbito estrictamente privado desterrando cualquier expresión religiosa del espacio público», llegó a afirmar.
Respecto a la vivencia de la Semana Santa como «expresión de identidad», Ignacio Cosidó manifestó que «nadie puede negar que España es una Nación de profundas raíces cristianas» y defendió la influencia del Cristianismo en la configuración europea.
 
«El carácter y la identidad europeos vienen marcados por esta esencia cristiana que ha modelado nuestra cultura a través de la historia», manifestó, para defender que «frente a una realidad profundamente humanística se ha hecho de buen tono ser amnésico y negar evidencias históricas». «Tenemos que recuperar sin complejos el legítimo orgullo de pertenecer a esta civilización que se ha configurado sobre los ejes de la búsqueda de la verdad, el imperio del Derecho y la defensa de la dignidad humana», concluyó.
Finalmente, habló de «la fraternidad y la solidaridad en estos tiempos tan difíciles que nos tocan vivir».
 
Ignacio Cosidó recordó que «las Cofradías se instituyeron para socorrer y ayudarse los cofrades unos a otros». «En este momento de crisis, donde muchas familias palentinas pasan dificultades, donde millones de españoles se encuentran en el paro y donde la pobreza avanza, es esencial vivir este valor de la solidaridad que es inherente a nuestra Semana Santa».
«Hagamos nuevamente de la fraternidad y las obras sociales una de las señas de identidad de nuestras Cofradías», abogó.
 
El director general de la Policía Naciona manifestó, además, que no comparte «la visión de quienes quieren convertir la Semana Santa en un mero acontecimiento turístico ni la de quienes niegan una dimensión cultural que es patrimonio de todos los palentinos, más allá incluso de sus creencias religiosas». 
 
«Saber combinar en libertad todos esos ingredientes de fe, historia, tradición, arte y cultura que atesora nuestra Semana Santa es lo que ha vuelto a situar a nuestra ciudad como una referencia regional, nacional y espero que pronto internacional de estas celebraciones», defendió.
 
Vinculación de la Policía y la Semana Santa. Otro de los puntos de interés del pregón del director general de la Policía Nacional fue la «estrecha relación de este Cuerpo con la Semana Santa».
«Es Hermano Mayor de multitud de Cofradías Penitenciales en prácticamente todas las ciudades de España (...) y Palencia no es una excepción», señaló. Así, el pregonero recordó que el Cuerpo Nacional de Policía es Hermano Honorario de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y será también pronto Hermano Mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro.
 
Vinculación familiar. Analizó también Ignacio Cosidó su vinculación familiar a la Pasión palentina; «profunda y ancestral», aseveró. Hay que recordar que Ignacio Cosidó y su familia son cofrades de la  Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura.
 
«No creo que haya mejor forma de vivir la Semana Santa que celebrándola comunitariamente con la propia familia», abogó.
Cerró el foco a un nivel más personal y defendió su «testimonio cristiano», también desde su profesión de político, «un campo fértil donde poder desarrollar una vocación cristiana de servicio a los demás». 
 
«Un político que quiera ser coherente con su condición de católico debe realizar una defensa firme de los valores básicos de la sociedad: familia, escuela, derecho y libertad», subrayó. «A veces -continuó Ignacio Cosidó- para mantener principios como rectitud y honestidad, como velar por la verdad y la justicia, se necesita mucha firmeza y valentía».
 
Defensa de la Semana Santa. No faltó una defensa a ultranza de la Pasión palentina. «Es posible que en otras ciudades sean más espectaculares, más bulliciosas o, incluso, con alguna talla de más categoría, pese al inmenso valor de las nuestras», afirmó, para pasar a dejar clara su convicción: «Dudo que haya muchas que se vivan con mayor autenticidad que la Semana Santa palentina». 
 
Ignacio Cosidó logró con éxito argumentar esta afirmación durante buena parte del discurso. Así, comenzó destacando que «se celebra con igual intensidad en todos y cada uno de los pueblos de nuestra provincia, a veces con una espiritualidad, una autenticidad y un recogimiento que nos sirven de ejemplo». 
 
«La sobriedad y el silencio de nuestras procesiones reflejan lo más profundo de nuestra alma castellana», continuó.  «La devoción de miles de cofrades conmueve», «la participación de las gentes es impresionante», «cada año son más los pasos que se sacan en andas» y «las bandas de música tienen cada vez más componentes y más calidad», enumeró Ignacio Cosidó.
 
El pregonero de esta Pasión de 2012 destacó también en su intervención la «renovada vitalidad» de las Cofradías palentinas. Puso como ejemplo «la gran presencia de jóvenes» o «la nueva procesión de la Hermandad Franciscana de la Virgen de la Piedad».
 
Quizá por este motivo, lanzó un mensaje: «Estos días debemos ser perfectos anfitriones de todos los que se acerquen a nuestra ciudad para conocer nuestra Semana Santa y aprovechar su presencia para compartir, abrir nuestras mentes y dar a conocer con orgullo los muchos tesoros que esconde nuestra ciudad».