Los profesionales alertan de la falta de relevo para los médicos de familia a jubilar en cinco años

S. González / Valladolid
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Cerca de la mitad de los facultativos de Atención Primaria tiene actualmente más de 50 años, mientras la oferta de plazas MIR se reduce y ya se encuentra por debajo del centenar

La alarma está encendida y la cuenta atrás ya está en marcha. Las organizaciones profesionales han mostrado su preocupación ante la previsión de que en los próximos cinco años se va a producir un elevado número de jubilaciones de médicos de Atención Primaria, mientras que el número actual de doctores en formación es claramente insuficiente para garantizar la reposición de estos puestos de trabajo. Aunque desde la Consejería no han querido valorar la alerta, un estudio realizado por la propia Junta de Castilla y León cifra en más del 40 por ciento el número de médicos de familia con más de 50 años y una previsión de jubilación hasta el año 2020 del 26,85 por ciento de los facultativos que prestan su atención en los centros de salud y consultorios médicos.
El Colegio de Médicos y la Sociedad Castellana y Leónesa de Medicina de Familia y Comunitaria (Socalemfyc) consideran que la «Consejería de Sanidad debería tomar medidas activas urgentes dirigidas a la fidelización de los Médicos Residentes de Medicina de Familia de Castilla y León mediante ofertas de trabajo más atractivas que la actuales».
Aunque esta demanda no es nueva, Fernando García, presidente autonómico de Socalemfyc, pone el acento en la importancia de la Medicina de Familia, especialmente en una comunidad como Castilla y León tan dispersa, ya que su intervención evita en muchos casos la asistencia de los pacientes a los servicios de atención especializada e incluso a los centros hospitalarios.
El responsable de la sociedad científica Socalemfyc explica que la causa principal de la ausencia de recambio entre los médicos de AtenciónPrimaria es la «falta de una política de personal que reconozca la figura del médico de familia e incluya contratos estables», cosa que no ocurre actualmente en Castilla y León.
La propia Junta de Castilla y León, en un documento sobre las necesidades de médicos especialistas 2008-2017, se pone como tarea para «rejuvenecer» las plantillas la fidelización de los profesionales a través de una mejora de las condiciones laborales e incrementar las expectativas de desarrollo y promoción profesional.
Estas buenas intenciones no se han cumplido, según afirma Fernando García, quien pone como ejemplo que «ningún médico que ha acabado en los últimos quince años tiene plaza en propiedad» dentro de la especialidad de médico de familia. Únicamente el 4 por ciento de los facultativos menores de 40 años de Atención Primaria tiene plaza en propiedad, reitera.
 
Formación. Estas condiciones provocan que los médicos que realizan el MIR en esta especialidad en Castilla y León sean totalmente deficitarios para el deseado «recambio generacional», quedando incluso plazas vacantes a pesar de que Castilla y León cuenta con algunas de las unidades docentes más prestigiosas de España. De hecho en los últimos años se ha reducido la oferta y este año tan solo se han ofrecido 87 plazas de las 1.071 convocadas a nivel nacional para la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria.
Fernando García ve claro las soluciones, pero critica la actuación que han tenido en los últimos años tanto la Consejería de Sanidad como los sindicatos representativos del sector. Incentivar a los médicos destinados en zonas con menos población o más dispersas, realizar anualmente concursos de traslados y la convocatoria regular de oposiciones son opciones que harían atractiva la formación en la Comunidad en la especialidad de Medicina Familiar, ya que verían la posibilidad de labrarse un futuro en Castilla y León dentro de un horizonte razonable, según explica el presidente autonómico de Socalemfyc.
En estos momentos urgen las soluciones ante la falta de recambio. «No hubo repuesto durante la crisis, a lo que se añadió el problema surgido con las jubilaciones forzosas», destaca, por lo que  es necesario adoptar medidas de una manera urgente.