Al menos 180 personas perdieron la vida ayer y aproximadamente 1.300 resultaron heridas en un doble terremoto ocurrido en la región de Azerbaiyán Oriental, en el noroeste de Irán, según informó la televisión estatal.
«Lamentablemente, el balance aumenta», explicó en la televisión estatal Jalil Saie, jefe del Centro de catástrofes naturales de la zona. Este balance provisional podría seguir subiendo y algunas páginas web incluso hablaban de bastantes más fallecidos, sobre todo en Ahar y Varzeghan.
Los movimientos de tierra provocaron que hasta seis pueblos quedaran totalmente destruidos, ya que la intensidad de los seísmo alcanzó hasta los 6,2 grados en la escala de Richter y posteriores réplicas de entre 4,4 y 4,5 grados.
El director de la Organización de Rescate y Ayuda de la Media Luna Roja en el país, Mahmud Mozaffar, informó de que se habían desplazado a la zona 66 equipos de rescate que trabajan en las labores de localización y salvamento de las víctimas. «Los distritos de Ahar, Varzaqaqan, Mehraban y Haris han resultado dañados», explicó Mozaffar.
UNA TRAGEDIA CONOCIDA. El epicentro del segundo corrimiento se situó a 9,8 kilómetros de profundidad y muy cerca del primero, por lo que el área afectada sufrió una terrible devastación.
El país asiático se encuentra en una zona propensa a los terremotos debido a la presencia de varias fallas sísmicas. El más grave de los últimos años fue el registrado en la región de Bam en diciembre de 2003, en el que murieron unas 31.000 personas.
Más grave aún fue el seísmo que se registró en el mes de junio de 1990, que acabó con la vida de unas 37.000 personas en las provincias de Gilan y Zanjan, en el noroeste del país. Este seísmo, de 7,7 en la escala de Richter, redujo a escombros 27 ciudades y unos 1.870 pueblos.