El sentir del Camino

C.V.G.
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La tragedia de Santiago se vivió de forma especial en la Ruta Jacobea palentina, que aporta a los pueblos por los que transcurre mucho más que ingresos económicos

El sentir del Camino - Foto: dp

Aunque a algo más de 400 kilómetros de Santiago de Compostela, los ecos del accidente del Alvia que acabó con la vida de 79 personas el 24 de julio en la ciudad del Apóstol se dejaron oír y sentir de forma especial en el tramo del Camino Jacobeo que transcurre por la provincia. «He visto llorar a peregrinos», cuenta el alcalde de Carrión de los Condes, Javier Villafruela. Según Fernando Díez Mediavilla, primer edil de Frómista «fue muy triste. Entre los fallecidos teníamos conocidos; estaba la hermana de un concejal de Tuy», pueblo gallego hermanado con esta localidad palentina emblemática en  la Ruta.

El día del trágico accidente y los posteriores fueron jornadas dolorosas en el Camino. «Se produjo la víspera de la festividad del Apóstol y el destino de todos los peregrinos es Santiago. Aquí siempre habrá un recuerdo especial ese día», asegura el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Palencia, Ángel Luis Barreda.

Ni los pueblos del Camino ni sus habitantes ni la asociación pudieron ni quisieron mantenerse al margen. La misa del peregrino que se celebra a las 20 horas en la Iglesia de Santa María del Camino de Carrión se ofreció durante varios días a las víctimas; se guardó un minuto de silencio antes en los actos culturales organizados por la Asociación en la festividad de Santiago, se suspendió la tradicional romería del Apóstol.... «Ha sido una tragedia muy sentida aquí», se reafirma Javier Villafruela. «Ha habido mucho dolor por la gente perdida», confiesa Fernando Díez Mediavilla. «Va a marcar mucho», sentencia Ángel Luis Barreda.

Mucho más que una fuente de ingresos. Y es que para las localidades palentinas por las que transcurre el Camino Francés, que lo cruza de Este a Oeste la provincia, la Ruta Jacobea se ha convertido en las últimas décadas en algo más que su principal fuente de ingresos y el sustento en estos tiempos de crisis. «Nos proporciona una gran riqueza personal y cultural», afirma el alcalde de Carrión, localidad por la que pueden llegar a pasar en un día 350 peregrinos de todo el mundo: «Desde las 6,30 horas hasta la noche, los vecinos convivimos, compartimos experiencias y vivencias y eso nos aporta una riqueza especial».

A la convivencia con los peregrinos hay que sumar las actividades organizadas en todos los pueblos y de las que no sólo disfrutan los caminantes: también llegan a los vecinos que así tienen a su alcance una oferta cultural superior a la de municipios del entorno.

Pero no hay que olvidarse de la parte económica. Sólo Frómista, con 848 habitantes, cuenta con 14 bares, dos hoteles, tres hostales, cuatro casas rurales y tres albergues. «El de servicios tiene bastante más peso que cualquier otro sector y es, indudablemente, el sustento económico y el que mantiene aquí a la población», indica Fernando Díez.

Además de la hostelería, en torno al Camino se han creado otras iniciativas empresariales curiosas e ingeniosas. El alcalde de Carrión cuenta casi como anécdota que en la localidad hay empresas dedicadas al transporte de las mochilas.

600 euros para el Camino. Cubrir el Camino de Santiago le cuesta al peregrino una media de unos 600 euros, alrededor de 20 diarios, calcula el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago. El tramo palentino se puede hacer en unos tres días. Barrerada matiza que en los últimos años se ha notado un incremento del caminante de «bocadillo y bolsa de plástico», que sólo hace una comida diaria en establecimientos, lo que también se ha dejado sentir en el sector.

El peregrino del Camino palentino es mayoritariamente extranjero, entre el 60 y el 70% y con una edad media que supera los 50 años. «En estos momentos hay bastante centroeuropeo: alemanes, franceses e italianos, pero se está produciendo un boom de surcoreanos», señala Barreda. La presencia de peregrinos asiáticos, explica, tiene un componente religioso, puesto que en Corea del Sur hay una colonia de católicos, pero también a una excelente serie de reportajes emitidos por la televisión coreana sobre el Camino de Santiago.

Barreda reconoce que este componente religioso tiene, sin duda y en general, bastante peso a la hora de que una persona decida hacer el Camino pero, aclara Barreda, no es el único. «Hay un sentido de la aventura, del compañerismo, de la amistad..., un sentido de la espiritualidad mucho más amplio que el puramente religioso, de contemplación de las estrellas, de disfrute de los paisajes, de descubrimiento de la cultura...», matiza.