ADN de la mandíbula antes de vincular a las niñas de Aguilar

DP
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Los resultados permitirán cotejar el perfil genético de los restos óseos y dentales hallados en el embalse del Ebro con los existentes de los familiares en la base de datos de desaparecidos

El juzgado único de Reinosa, así como la Guardia Civil de las Comandancias de Cantabria, Burgos y Palencia, esperarán a los resultados que arroje el análisis del ADN encargado hace unas semanas de una mandíbula que apareció en octubre en el pantano del Ebro antes de tomar una decisión judicial y policial que vincule estos restos humanos con alguno de los casos latentes en la zona. Entre ellos, se encuentra, en un puesto preferente, el de las niñas de Aguilar desaparecidas en 1992, Virginia Guerrero y Manuela Torres, de 14 y 13 años respectivamente, en el momento de su desaparición.El examen forense, como publicaron ayer Diario Palentino y Diario de Burgos, revela que la mandíbula encontrada pertenece a una mujer adolescente, de entre 13 y 16 años, fallecida hace aproximadamente veinticinco años. Estos datos acotan mucho el ámbito de investigación y lo hacen hacia una teórica vinculación con Guerrero y Torres.Más información en la edición de papel y en kiosko.diariopalentino.es