La Junta de Gobierno Local vivió ayer un nuevo episodio sobre las polémicas viviendas construidas en el barrio de María Cristina de la capital palentina.
Así, se dio luz verde a la revocación del acuerdo de la Junta de Gobierno Local de 31 de marzo de 2011 de restauración de la legalidad urbanística por la ejecución de actos concluidos de construcción de dos viviendas unifamiliares en las calles Nuestra Señora de Rocamador, Antonio Cabezón y San Benito Menni, sin ajustarse a la licencia concedida. Asimismo, se informaba de que que este acuerdo se adoptaba en base a los informes técnicos y que supone el cierre de un expediente administrativo.
Tanto PSOE como IU votaron en contra de este acuerdo y los socialistas recuerdan que la revocación del acuerdo adoptado en marzo de 2011 fue «adoptado por unanimidad con el voto favorable del actual alcalde, Alfonso Polanco -entonces portavoz del Grupo Municipal del PP-».
Desde el PSOE ya se ha anunciado que se pondrán los hechos, nuevamente, en conocimiento del Procurador del Común, después de que se admitiera a trámite el informe remitido sobre la anulación por el PP en la Junta de Gobierno Local de 6 de octubre de 2011 del expediente sancionador a los propietarios de las viviendas unifamiliares, al aceptar el Grupo de Gobierno un recurso de reposición interpuesto por los afectados, considerando que las infracciones urbanísticas habían prescrito. «A pesar de que esta prescripción se basaba en la calificación de las infracciones como leves, en lugar de graves, todos los informes técnicos y jurídicos reconocían la existencia de irregularidades urbanísticas graves», concluyen desde el PSOE.