Los despedidos de Trapa trasladaron ayer a las Cortes de Castilla y León sus reivindicaciones sobre los pagos que la chocolatera les adeuda. Los ex trabajadores de Trapa reclamaron la mediación de la Junta ante el ERE extintivo al que se han visto expuestos con el objetivo de que se cumplan los términos de la negociación sobre los salarios adeudados. Así, los afectados portaron pancartas en las que se ha podía leer Prometieron pagar la extra y la liquidación y ahora dicen que no o Queremos cobrar de la empresa y no del Fogasa.
Se da la circunstancia de que en la concentración se encontraban también actuales empleados de Trapa, así como de Elgorriaga, ambas afectadas por los concursos de acreedores de Nueva Rumasa.
La movilización de estos trabajadores era para reclamar el mantenimiento de 70 empleos de las plantas y solicitar la implicación de la Junta para solventar sus problemas.
Por su parte, el alcalde de Dueñas, Miguel Ángel Blanco, que habló en nombre de los trabajadores de Trapa, señaló que la situación de esta planta es «dramática e insostenible» y remarcó la compañía es «viable» por lo que pidió a la Junta «una mayor implicación para resolver los problemas».
Cinco trabajadores de Elgorriaga y otros tantos de Trapa siguieron el pleno de las Cortes desde la tribuna de invitados, ya que una de las preguntas del procurador socialista por Palencia Julio López, era sobre la situación de esas empresas y a las estrategias de la Junta para buscar una solución.