Diario Palentino
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

22 de octubre de 2018

"Siempre me voy con el portátil en ristre"

MARÍA ALBILLA (SPC) - domingo, 14 de octubre de 2018
"Siempre me voy con el portátil en ristre"
La pasión galopa entre las palabras que salen de la boca de la escritora Eva García Sáenz de Urturi cuando habla de 'Los señores del tiempo', el título que pone fin a la Trilogía de la Ciudad Blanca (Editorial Planeta).

Vitoria fue la ciudad elegida por la autora y, precisamente, la capital vasca vuelve a ser escenario y protagonista de las tramas que quitan el sueño al inspector Unai López de Ayala, Kraken, que, en esta ocasión protagoniza una historia dentro de la Historia en la que la Edad Media y los ritos del siglo XII se convierten en una pesadilla de lo más actual. Así, novela histórica y novela negra se dan la mano en un thriller en el que las luchas de los señores de la ciudad medieval se hilan con una serie de crímenes con ritos de antaño en pleno 2019.


Buscaba un «cierre épico» para su trilogía. ¿Dónde ha estado el reto?
Cuando coges el pulso a escribir thrillers ya no tienes más reto que armar el artefacto y que el lector, que es muy listo, no te pille antes de tiempo. Yo buscaba algo más y maridar dos géneros ha sido un gran desafío. También lo ha sido mantener dos voces tan distintas como la Kraken, que es muy actual, y la del Conde Don Vela, que piensa y habla como lo que es, un hombre del medievo.

 

Destaca que la documentación ha sido uno de los procesos más laboriosos de esta novela. ¿Por qué?
El proceso de documentación es como entrar en un río caudaloso. Pescas muchos peces, pero unos te sirven y otros no. He tenido que leer muchos textos primarios del medievo, documentos en los que se explicaba de qué moría la gente, como se mataba, cómo se castigaba... y de ahí salía el día a día de la época como, por ejemplo, el uso de la cantárida (la viagra medieval que, usada en dosis altas, resultaba mortal).

 

¿De qué manera le ha condicionado entonces el rigor histórico?
Absolutamente, porque sabía que habría exigencias pese a ser una época poco documentada. Además luego hay que emocionar en el ámbito local, en el nacional... e incluso fuera de España. Al final he creado un juego de tronos patrio.
En los anteriores libros trabaja distintos perfiles psiquiátricos que, en esta ocasión, le llevan al trastorno de identidad disociativo. 


Es lo que padece el principal sospechoso de los crímenes. Aparentemente es el heredero de un linaje de grandes señores, un estudioso, un hombre tímido... pero su alter dominante es el de un sacerdote seductor que vivirá una historia de amor con Estíbaliz. ¿Y qué hacer cuando te enamoras de alguien así? Si se cura, va a desaparecer... Es una historia de amor muy bonita.
Y todo esto después de ejercer como optometrista y sacar una plaza en la Universidad de Alicante. ¿Cómo supo que lo suyo eran las letras? 
Que estudies óptica y que te dediques a un oficio alimenticio no significa que no tengas otras aficiones. Siempre he escrito mucho, he leído mucho y he estado muy vinculada al mundo literario, pero no fue hasta mi etapa como profesora, allá por 2009, cuando empecé a pensar en La saga de los longevos. 

 

¿Cuántos paseos ha dado por Vitoria imaginando historias, pensando personajes y localizando tramas?
Creo que no me he dejado ni una de las visitas guiadas que se hacen no solo por Vitoria, sino por Álava. Luego, he pasado aquí muchos años de mi vida así que había cosas que permeaban por sí solas. 

 

Con este título cierra la trilogía, ¿pero acaba con Kraken también?
Que es cierre de la trilogía, sí o sí.
 

Pero el personaje puede seguir avanzando en el futuro...
Sí, así es.
 

Acaba de terminar el rodaje de El silencio de la Ciudad Blanca. ¿Qué sensaciones tiene ahora que la obra ya no está bajo su control?
Hasta que no vea el montaje en la sala... es complicado valorar. Sí que es cierto que estuve varios días en el rodaje y me han dejado supervisar las 10 primeras versiones del guion. He tenido muchas conversaciones con Daniel Calparsoro. También con Belén Rueda, que vino a Alicante para hablar sobre el personaje. Sentí que lo tenía muy estudiado y me pareció muy profesional. También he tenido conversaciones sobre ello con Javier Rey y Aura Garrido... 

Va a ser una película de alto presupuesto y la factura está siendo impecable. Yo quiero que sea una peli luminosa y, por las primeras escenas que he visto, sí que se ha llevado a cabo. Estoy muy contenta de que no sea solo un thriller y que se vaya a ver también la historia emocional y familiar que hay detrás de Kraken.

 

De hecho, Kraken gusta tanto que ya hay una nueva tribu urbana que se denomina krakenianos.
A los lectores no solo les preocupa la historia policiaca. Les preocupa Kraken como persona, el abuelo... hay quien se toma el libro como propio y precisamente por eso hay tanto recelo ante la adaptación. En cuanto a los krakenianos, la verdad es que se ha convertido en un grupo muy activo, sobre todos en redes sociales. Y son parte del fenómeno de la trilogía porque ha funcionado muy bien el boca a oreja y han ido regalando el libro a su gente querida.


¿Cómo ve la evolución de Unai López de Ayala de la primera a la tercera novela?
Se va enfrentando a decisiones muy difíciles. Es un tipo con el síndrome de superviviente. Fallecieron sus padres, luego su mujer embarazada... y tiene ese complejo de culpa que hace que entre en perfilación criminal. A él le llaman cuando hay al menos tres crímenes con el mismo sello y lo que quiere es evitar el cuarto asesinato. Ahora pone en peligro a su entorno porque sabe que van a por él. Es un viaje hacia la madurez.

 

Es una escritora muy metódica y organizada. ¿Cuánto ha tardado en escribir este cierre de etapa? 
Un año y medio. Pero llevo ya mucho tiempo a un ritmo estajanovista. He publicado seis novelas muy documentadas en seis años y esto con las giras y las promos, o eres organizada y te levantas todos los días a las ocho de la mañana y te encierras en el despacho hasta las cuatro de la tarde y sigues sábados y domingos... o no lo sacas. Bueno, a veces también como o duermo.

 

¿Y su familia cómo lleva estos encierros literarios? 
Con mucho apoyo de mi marido y mis hijos. Empecé a escribir cuando los niños tenían uno y dos años y ya no se acuerdan de cómo era su mamá antes. Saben que siempre voy con el portátil en ristre. Mi casa es el descanso del guerrero. Soy muy afortunada.


Ahora mismo hay mucha novela negra y hay mucha novela histórica. ¿Qué diferencia sus historias de todas las demás?
Lo bueno de haber escrito ya varias novelas es que encuentras tu voz. A mí lo que me gusta cuando cojo una historia es que no me suene igual la una que la otra, que sepa diferenciar a un autor de otro. Y en mis novelas intento que todos tengan una voz. Pienso que para el lector es una tarea casi de simulación, se puede meter en el cerebro de Kraken y vivir unos días pensando como él. Creo que esa es la clave del éxito, la autenticidad de un tío que se desnuda y cuenta a pelo todos su miedos y obsesiones.

 

La trilogía de la Ciudad Blanca ha colocado a Vitoria en el mapa. ¿Qué le transmiten los ciudadanos?
Es una pasada el turismo que han atraído los libros y las rutas literarias que se han organizado estos dos años. Se llenan todos los fines de semana y son las más demandadas de las 30 que hay en la ciudad. Me encanta a la gente que viene con el libro debajo del brazo para ver cuál es el portal de Kraken o donde vive Tasio. 

 

¿Va a descansar y disfrutar de este último título o ya está maquinando el siguiente? 
Tengo overbooking de ideas...

Compartir en Facebook
Compartir en Google Plus
Compartir en Twitter
Grupo Promecal
Diario Palentino se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol
Auditado por Logo OJD