Los palentinos se echaron ayer a la calle para vivir por todo lo alto el día grande de Carnaval. A las siete de la tarde las principales vías de la capital eran un continuo ir y venir de gente, con y sin disfraz, esperando la llegada del desfile del Martes del Carnaval.
Los sonidos de los tambores de la batukada anunciaba la llegada de este multitudinario desfile en el que participaron cientos de palentinos que colaboraron a caldear el ambiente y a poner todo el colorido y la diversión durante de la hora larga del recorrido por las arterias principales de la capital, desde la plaza de San Pablo, para ir posteriormente por la Calle Mayor, en dirección al Salón.
Divertidas carrozas con temática tan variada como Hello Kitty, Blanca Nieves y los siete enanitos, Betty Boo, barco vikingo, Tutankhamon y más animación de la mano de los autos locos y de animales de la selva fueron algunos de los platos fuertes de este desfile, aunque el principal protagonismo, un año más, fue de las decenas de palentinos que participaron activamente de este Carnaval y, por supuesto, de los grupos que participaron en el concurso de disfraces.
Este año destacó la originalidad y la imaginación en la elaboración de los disfraces que fue además alabado por la organización de este festival durante el fin de fiesta que tuvo lugar en el Salón.
Entre los grupos disfrazados llamaron la atención por su originalidad los Huevos Kinder, así como las Barbies que se encontraban embaladas en sus cajas. Destacó también el formado por los pollos, principalmente por el número de participantes, unos 40.
Éste fue uno de los seis finalistas que se completaron con los circenses y los reciclados. El primer premio fue para Muñecas recicladas, el segundo para Palentinos viajan en AVE y el tercero para La hora de los recortes. La fiesta continuó con una disco-móvil.