La Policía Nacional detuvo en la capital palentina en la noche del lunes a un hombre identificado como J.L.L.M., de 43 años, como presunto autor de un delito de violencia de género, tras asestar nueve puñaladas, al parecer, con unas tijeras, a su mujer en presencia de un hijo de ambos, de 10 años de edad.
El suceso ocurrió en la calle Francisco Vighi de la capital palentina pasadas las diez de la noche, en una zona de carga y descarga de un conocido centro comercial, según informaron fuentes de la Policía Local de Palencia.
Tras sufrir el apuñalamiento, la mujer se refugió en un bar junto a su hijo de 10 años (el matrimonio tiene tres hijos), que presenció los hechos y que se encuentra actualmente bajo la custodia de una hermana de la víctima.
Posteriormente, la agredida fue trasladada en una UVI móvil al Hospital Río Carrión, donde permanece ingresada.
INTERVENIDA QUIRÚRGICAMENTE. La mujer, identificada como T.V.J., de 30 años, fue intervenida quirúrgicamente por las nueve puñaladas que presentaba en un costado, espalda y abdomen, y permanece en la UVI con pronóstico estable, dentro de la gravedad, según indicaron fuentes médicas, que añadieron que también tiene afectado el bazo. Estos datos fueron corroborados por el subdelegado del Gobierno, Luis Miguel Cárcel Cárcel, y por el comisario provincial de Policía Nacional, Julián Cuadrado.
Por lo demás, el presunto agresor, J.L.L.M., fue detenido al poco tiempo por agentes de la Policía Nacional. Ya tenía antecedentes por malos tratos en La Coruña, lugar de residencia habitual de la familia, aunque la mujer no había presentado ninguna denuncia. El comisario de la Policía Nacional de Palencia, Julián Cuadrado, aseguró en comparecencia ante los medios de comunicación que el detenido tiene antecedentes de malos tratos sobre la mujer por unos hechos ocurridos el 19 de febrero de 2009, pero la víctima no había presentado denuncia, por lo que no figuraba en el listado oficial de Víctimas de Violencia de Género.
REFUGIO EN UN BAR. El comisario también explicó que la mujer, tras ser agredida con un arma blanca, que bien pudiera ser unas tijeras, aunque la investigación tiene que determinar este punto, se refugió en un bar de la zona sur de Palencia, a escasa distancia del lugar donde se produjo el ataque, «y no quiso dar ningún dato de cómo se habían producido los hechos».
El responsable del seguimiento de los casos de violencia de género en la Subdelegación del Gobierno, Agustín Manrique, recordó que no existía ningún tipo de orden de alejamiento o protección de la víctima de su agresor. «No se actuó de oficio porque no se apreció nada salvo una discusión familiar» explicó.
Además, la Policía está investigando una «posible agresión previa» en el domicilio del padre del presunto autor del apuñalamiento, donde provisionalmente residía la pareja con su hijo puesto que están afincados en La Coruña.
Las diligencias por este caso están abiertas en el Juzgado de Instrucción Número 6 de Palencia, especializado en materia de Violencia de Género.