Los velillenses volvieron a demostrar un año más que son únicos a la hora de elegir disfraces. Gracias a su alegría, originalidad e ingenio volvieron a dejar impresionado al público que presenció los actos desarrollados en la jornada de ayer. Así, a las 16 horas daba comienzo en la Casa de la Juventud un taller de maquillaje en el que los jóvenes participantes dieron los últimos retoques a los dibujos pintados en sus caras.
A esta misma hora y también en estas instalaciones comenzaron a prepararse los zamarrones. Se trata de jóvenes que se visten con un chaquetón largo de piel de animal adornado con cencerros. Portando una larga vara recorrieron las calles del pueblo para asustar a los vecinos, dando continuidad así, una vez más, a esta popular tradición.
Pero el acto que más gente congregó en la plaza del Ayuntamiento de Velilla fue el desfile de Carnaval. Unos disfrazados de bebés y otros de lobos, Barbies, pollos, brujas, astronautas, esquimales y mostequeteros consiguieron llenar de color el lugar, aportando el toque festivo adecuado al momento.
RECORRIDO DEL DESFILE. Con paso firme y al son de la música carnavalesca el pasacalles llevó su alegría por el barrio de La Peña, la Plaza y Calle Mayor, el puente y la zona de San Juan para terminar en el Polideportivo Municipal Mara Santos, lugar en el que se inició el concurso de disfraces.
Los miembros del jurado, tras una difícil deliberación debido a la alta categoría de los disfraces, estimó que Tina Turner, Hada, Dama veneciana y Huevo Kinder fueran alguno de los premiados en la categoría individual mientras que en la colectiva se alzaron con el galardón Los pitiminís del siglo XVIII, Dulces del Carrión y Barbies. El accésit fue para Okiya. Además, el Ayuntamiento obsequió con un premio especial -un viaje- a la Asociación de Amas de Casa por su colaboración en la mayoría de los actos que se desarrollan en la localidad.
A continuación, y para despedir la fiesta en honor a Don Carnal hasta el próximo año, se repartió entre todos los presentes una sabrosa chocolatada con orejuelas.