Gregorio Peces-Barba, expresidente del Congreso de los Diputados y uno de los padres de la Constitución, falleció ayer en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), a los 74 años, tras una doble afección renal y cardiaca.
El antiguo rector de la Universidad Carlos III de Madrid permanecía ingresado en este centro desde el pasado 16 de julio, con un severo problema de salud que el no pudo superar.
El que fuera dirigente socialista durante el mandato de Felipe González había permanecido nueve días en el HUCA, donde fue trasladado desde el Grande Covián de Arriondas tras un agravamiento de los problemas por los que tuvo que ser atendido.
La capilla ardiente se instaló en su domicilio de Colmenarejo (Madrid), y muchos fueron los que quisieron rendirle un emotivo homenaje. Hoy, a las 13,00 horas, se celebrará el entierro.
Los Reyes y los Príncipes enviaron sendos telegramas de pésame al hijo del finado en los que destacaron el importante papel que jugó «como defensor de los derechos humanos y la democracia», así como uno de los autores de la Constitución.
Gregorio Peces-Barba Martínez nació en Madrid el 13 de enero de 1938. Estudió el Bachillerato en el Liceo Francés de esta ciudad, se matriculó en Derecho en la UCM, donde se licenció y se doctoró cum laude con una tesis sobre el filósofo Jacques Maritain.
Posteriormente, se licenció en Derecho Comparado en la Universidad de Estrasburgo (Francia) y, ya de vuelta en España, actuó como abogado defensor ante el franquista Tribunal de Orden Público (TOP), donde destacó por su defensa de los derechos humanos y del sistema democrático.
Su actitud contra el régimen le granjeó varios y poderosos enemigos en el seno dictatorial, hasta tal punto que en 1971 fue detenido e inhabilitado durante varios meses. Un año más tarde, inició su militancia en el PSOE, aún en la clandestinidad.
Tras la muerte de Franco, se presentó a las primeras elecciones con los socialistas, y obtuvo un sillón como diputado, formando parte de la comisión encargada de redactar la Constitución de 1978 en representación de este partido.
De esta forma, Peces-Barba se convirtió en uno de los siete padres de la Carta Magna, junto a Manuel Fraga (AP), Jordi Solé Tura (PCE); Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, y José Pedro Pérez Llorca (UCD) y Miquel Roca (CiU). Ya solo quedan vivos los tres últimos.
Tras los comicios generales de 1982, en los que los socialistas obtuvieron la mayoría absoluta, fue elegido presidente del Congreso. En 1986, abandonó las Cortes y se dedicó a la enseñanza, cofundando tres años después la Universidad Carlos III de Madrid. Fue rector de la misma hasta 2007.
En 2004, es nombrado alto comisionado para la Atención a las Víctimas del Terrorismo, coincidiendo con el retorno al poder del PSOE, siendo criticado por la AVT. Fue la única polémica en la que se vio envuelto en una trayectoria sencillamente ejemplar.