Ni en tu casa, ni en la mía. En mitad del camino. Así es como se organizan algunos progenitores para poder ver a sus hijos. El hecho de facilitar el encuentro del menor con sus progenitores lleva parejo el garantizar sus intereses en situaciones de conflicto. Por ello, el Punto de Encuentro pretende establecer en las familias en situación de ruptura de la convivencia familiar, los vínculos necesarios para un buen desarrollo psíquico, afectivo y emocional del menor.
Así, la intención es garantizar que el cumplimiento del régimen de visitas no suponga una amenaza para la seguridad del menor, además de prevenir la violencia doméstica.
«Lo mejor sería que estos encuentros se realizaran en un entorno normalizado, pero si hay una situación de conflicto lo mejor es acudir a este servicio», explica Nuria Carrancio, trabajadora social del Punto de Encuentro de Palencia, quien indica que se trata de un espacio acogedor y en el que las partes se sienten «libres de tensiones».
Se intenta que «todo sea lo más normal posible», asegura, aunque insiste en que «nuestro objetivo es que la situación se normalice y se pueda dotar a los padres de pautas que les permitan ser autónomos y no depender de este servicio».
En el Punto de Encuentro trabajan una psicóloga, una pedagoga y una educadora-pedagoga, además de la trabajadora social, cuya labor se centra en atender a los usuarios y procurar un ambiente lo más normalizado.
Los menores que acuden con sus familias al Punto de Encuentro tienen entre 1 y 10 años. No es muy común la presencia de bebés o adolescentes.
más. Los responsables de este espacio indican que en los últimos años se ha notado un aumento en el número de usuarios, así como más casos procedentes del Servicio de Protección a la Infancia.
El menor es siempre entregado o recogido por el progenitor o familiar autorizado en la resolución judicial o por el Servicio de Protección a la Infancia. Además, sólo podrán acompañar otros familiares al progenitor que deba realizar la visita en el Punto de Encuentro si está así contemplado en la resolución o con consentimiento escrito del progenitor.
Los usuarios deben llegar puntualmente para entregar o recoger a los menores, respetando el calendario establecido. En los casos en los que un progenitor tenga orden de protección se cita a una de las partes (contra quien se dictó la orden de alejamiento) un cuarto de hora antes y, una vez dentro del Punto de Encuentro, se llama por teléfono a la parte con orden de protección.
Al finalizar la visita se mantiene la diferencia horaria, permaneciendo dentro del PEF la persona contra quien se dictó la orden el tiempo estimado para que la otra parte se haya alejado lo suficiente.
Respeto
Se pretende que los encuentros en este espacio sean lo más naturales posibles, para así evitar situaciones incómodas para las partes. Para lograrlo es necesario la colaboración de los usuarios, por lo que se exige a todas las personas que acuden al Punto de Encuentro mantener una conducta respetuosa y cívica. No se permite ningún tipo de alteración en la convivencia de menores y adultos.
Además, los usuarios deben hacer buen uso de las instalaciones, procurando su cuidado y responsabilizándose de que sean respetadas por los menores. Asimismo, no pueden usarse objetos de grabación sonora o visual, mientras que el uso de
teléfonos móviles queda reducido únicamente a las necesidades de comunicación personales de emergencia y siempre que no atenten contra la intimidad de los demás usuarios o a las normas del Punto de Encuentro. La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta ha promovido la creación de la red de Puntos de Encuentro en todas las capitales de provincia de la Comunidad, cuyo uso es gratuito.