Real Madrid y Real Valladolid, los conjuntos juveniles de los equipos de Primera División participantes en el XXII Memorial Carlos Manuel Ibáñez, cumplieron los pronósticos en la primera jornada del torneo organizado por la Peña Palomo Viudo de Venta de Baños y alcanzaron la gran final, disputada en la tarde de ayer en el Polideportivo Municipal venteño.
Y en la gran final, el conjunto madrileño acarició el título hasta los minutos finales, dado que se había adelantado muy avanzada la segunda mitad con un gol de Barril, que disparó raso desde el interior del área y el balón se colaba junto al palo.
Sin embargo, a falta de apenas tres minutos para que la colegiada Marta Huerta decretara el final del encuentro, Edu Vallecillo peinaba hacia atrás un centro y superaba al portero blanco situando el empate y abocando el desenlace del torneo a los penaltis.
En esa fatídica suerte fue el conjunto vallisoletano el que estuvo más acertado, ganando por 5-3 y alzando con ello el trofeo del XXII Memorial Carlos Manuel Ibáñez.
El futbolista del Real Madrid, Morata, fue designado como mejor jugador del torneo.
Una competición en la que el Real Valladolid lleva seis triunfos consecutivos, los últimos derrotando siempre al mismo rival, el Real Madrid.
Antes se habían disputado el tercer puesto el Gamba Osaka japonés (que cedía en la jornada inaugural con el Real Madrid por 3-1) y el Club Internacional de la Amistad (que caía con los vallisoletanos por 3-2, tras haber mantenido el tipo hasta el final).
Los futbolistas de Jónathan Prado pagaron el desgaste físico de las semifinales y se vieron superados por el equipo nipón, que venció por 6-0. Los goleadores fueron Saito, Hiragawa, Omori, Taraguchi y Shiogawa (éste, en dos oportunidades), en un choque dirigido por el colegiado palentino Eduardo Garrido.
Y de esta manera se puso punto y final hasta 2010 a una nueva edición del torneo organizado por la Peña Palomo Viudo.