La educación de un menor empieza en casa y continúa en el colegio. El problema, para muchos padres, es garantizar que el resto del tiempo, los niños crezcan en un entorno igualmente saludable, a todos los niveles.
Esa preocupación motivó hace ya tres décadas a un grupo de padres cristianos a constituir la Asociación Cultural Lendel, un club de niñas cuya actividad se ha mantenido muy viva durante este tiempo y promete continuar creciendo en el futuro. Y es que el relevo generacional de las chicas que pasan por este club es clave para esa continuidad. Así lo explica su presidenta, Elena Antolín, que lleva vinculada a Lendel desde que era niña. «Aquí vinieron también mis hijas», comenta orgullosa.
Lendel tiene este curso 33 niñas matriculadas, con edades comprendidas entre los 8 y los 18 años, aunque también tienen un Pre-Club para niñas de 5 a 7 años.
«La actividad estrella es el estudio. Vienen de lunes a jueves y una monitora las orienta con sus dudas y disponen de la biblioteca y los ordenadores». Periódicamente, la asociación envía un informe a los padres sobre la evolución de sus hijas en el estudio. La llegada del fin de semana representa para las niñas una oportunidad para seguir aprendiendo de una manera más divertida, mediante actividades como pintura o teatro. «Hemos hecho dos exposiciones con cuadros de las niñas y, de hecho, dos de ellas han ganado algún concurso. Pintan muy bien, entre otras cosas porque la profesora es muy buena», comenta Elena Antolín.
También el teatro genera un gran interés entre las niñas de este club, que preparan una obra que representarán a final de curso en una fiesta con las familias. Y todo ello se completa con talleres de manualidades o las actividades deportivas que practican durante los fines de semana.
Todo ello con el objetivo de que las niñas aprovechen su tiempo libre y tengan un desarrollo integral, a nivel intelectual, afectivo y espiritual, conforme a «unas virtudes humanas y cristianas». Esta semana, por ejemplo, toca la sinceridad, «con sus padres, sus amigas, sus profesores y con ellas mismas», pero también han trabajado valores útiles en el día a día como el orden.
La presidenta de Lendel explica que este club tiene su origen en las iniciativas impulsadas por Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, «que orientó a los padres en el inicio de estas actividades para que sus hijos pudieran divertirse y entretenerse a la vez que reciben formación». Con ese mismo interés las actividades continúan durante las vacaciones con campamentos, cursos de idiomas en el extranjero y actividades de voluntariado en Palencia, en el Hospital San Luis, y en Hungría. «Siempre que vuelven de realizar el voluntariado, comentan que reciben mucho más de lo que han dado», indica Antolín.
Lendel cierra su círculo de actividades en los padres, a través de charlas sobre educación y cursos de orientación familiar.
Tres décadas de vida y actividad
La Asociación Cultural Lendel fue fundada hace 30 años por un grupo de padres preocupados por que sus hijas invirtieran su tiempo libre en actividades provechosas y educativas.
Inspirado en la orientación que el fundador del Opus Dei, Josemaría Escrivá de Balaguer, ofreció a los padres de su tiempo, este club de niñas tiene por objeto «educar en virtudes humanas y cristianas que enriquezcan su personalidad y las capaciten para vivir una vida feliz».
La Asociación Cultural Lendel tiene su sede en la plaza de San Miguel, número 5 y es posible contactar con ella a través del correo info@lendel.org y el teléfono 979 750 941.