caba de ver la luz un nuevo cedé, el número 17 de la colección Archivo de la tradición oral de Palencia, que dirige Carlos A. Porro. Dedicado a una de las figuras más emblemáticas del folklore de la Montaña Palentina, la conocida cantora y panderetera Asunción García Antón, se presentará mañana a las 19 horas de la tarde en la Casa de Los Leones de Cervera de Pisuerga.
A sus 82 años, Asunción García Antón mantiene con garra las más antiguas tradiciones y sonidos de las peñas y montañas cerveranas. Representa una de las figuras más populares del folklore palentino, no ya por su salvaguarda y custodia del patrimonio, sino por su propia trayectoria musical junto al conocido músico Gonzalo Ibáñez, con el que formó durante décadas la emblemática pareja que con las danzas de Arbejal recorrieron media geografía española, con el sabor más auténtico de nuestra tradición.
El disco no sólo se ocupa de esta faceta de instrumentista, la más ponderada panderetera de toda la Montaña, sino también del repertorio que ha interpretado, heredado de su familia, del entorno y de todas las gentes de la Montaña. De los temas que conforman este cedé, se han seleccionado dos con el acompañamiento del tambor de Gonzalo Ibáñez que registraron hace casi 20 años Gonzalo Pérez y Ramón Marijuán y, el resto, una veintena de ellos, dedicados a la fuerza de su voz, donde desgrana de memoria romances y coplas de ciego de sucesos centenarios, rondas de mozos, tonadas montañesas, animadas coplas, los mandamientos de amor, las tonadas de la boda y la enhorabuena de la novia.
Junto al cedé, de 75 minutos de duración, se incluye un libreto interior, de 20 páginas, con numerosas fotografías del momento, una sucinta biografía de Asunción, con sus alegrías y penas, que fue remontando con la ayuda de la pandereta y sus sones animando en romerías y fiestas a toda la Montaña y unos comentarios muy detallados de la tradición musical montañesa, desarrollada desde los años 40 por Antonio Guzmán Ricis y su hijo Luis, labor continuada por los coros y danzas cerveranos y, especialmente, por el grupo de Arbejal, pionero en la muestra del folklore de toda la vida, sin adulteraciones vanas ni falsos embellecimientos postreros, sino con toda la austeridad y viveza que hoy en día echamos de menos en las representaciones folklóricas de las danzas palentinas.