Más que un lugar de encuentro y oración. La parroquia de San Antonio de la capital lleva varios años trabajando por implicar a todo el barrio en sus distintos actos y eventos, algo que ayer quedó patente durante la celebración del Festival de Teatro Solidario a favor de Haití.
La iglesia del barrio fue el escenario al que se subieron 70 actores y tres músicos que demostraron sus habilidades en las artes teatrales. Desde los más pequeños hasta los mayores del barrio hicieron posible una representación de más de hora y media de duración en la que se comenzó haciendo un poco historia de esta zona de la ciudad.
La primera parte del espectáculo estuvo protagonizada por los más pequeños, que escenificaron momentos tan relevantes del barrio como el nacimiento de la Electrólisis o el Campo de La Balastera, así como lo que ha supuesto el colegio Tello Téllez para la zona.
Los adolescentes, aprovechando la celebración del Año Santo Jacobeo, recrearon sobre el escenario algunas de las Cantigas a Nuestra Señora de Alfonso X el Sabio, así como los milagros de la Virgen Blanca de Villalcázar de Sirga.
La parte final fue responsabilidad de los más adultos, padres y madres implicados en el movimiento parroquial, que también centraron su representación en el Camino de Santiago. La historia se centró en el viaje de unos peregrinos a Santiago y contaron al público por qué el gallo cantó en Santo Domingo de la Calzada.
La jornada también contó con un acto celebrado tras la eucaristía de la mañana, ya que en la plaza del barrio se instaló una olla solidaria en la que se depositaron donativos a favor de la causa.
Actividad. La parroquia de San Antonio es una de las más activas de la ciudad y durante todo el año trabajan de forma activa con los vecinos. Según Pedro Brouilhet, miembro del equipo parroquial, «con los niños trabajamos todo el año en educación en valores, con los más pequeños a través de la solidaridad y con los adolescentes analizando las relaciones y cambios propios de esta etapa».
Además, el grupo de los más mayores también permanece en contacto todo el año y organizan eventos de convivencia y encuentro que les permiten disfrutar y compartir experiencias. Todo un ejemplo.