La Fundación El Juli, a la que pertenece la Escuela Taurina de Arganda, «nació del compromiso de su titular con el fin de devolver al mundo del toro parte de lo que el mundo del toro le ha dado a él».
Éste fue el comienzo de Ángel Gómez Escorial, matador de toros y profesor de esa Escuela quien, con una oratoria fluida y amena, explicó a los asistentes a la última charla celebrada por la Peña Taurina Palentina, las actividades rutinarias de los 22 alumnos que diariamente se forman como personas y como futuros matadores de toros. Eso sí, si el tiempo, la disposición y las facultades físicas y anímicas así lo aconsejan, como es lógico dentro de los objetivos fundamentales de este centro que intenta sacar figuras para el mundo del toro, pero sin descuidar la formación humana.
Entre sus enseñanzas, la del orgullo de ser torero y la de respetar en todo momento a los toros y su entorno. Sobre el palentino Diego Fernández, afirma que ha sido la pasada temporada el mejor novillero sin caballos del escalafón, triunfando en el Bolsín de Ciudad Rodrigo y el de las Villas Taurinas de Francia, lo que le propició un interesante número de festejos.
A su entender está preparadísimo para torear con caballos, definiéndole como un «torero de pellizco» por su tremenda sensibilidad y su vena artística. Dispone, según Gómez Escorial, de todo el apoyo y seguimiento de la Fundación y, si el tiempo y las circunstancias no lo impiden, espera debutar con caballos en la próxima feria de Pentecostés palentina.
Este tipo de torero puede ser un auténtico revulsivo para la afición, necesitada de una nueva figura emblemática que apasione y haga soñar en metas importantes y competitivas. En la Escuela se comparte la educación física, la artística y la cultural, exigiéndose fundamentalmente vocación y entrega sin límites, cualidades que ayudarán a desarrollar la personalidad de los alumnos. A la pregunta a Diego, sobre el valor; el palentino no duda en responder que para él es sobre todo, vencer el obstáculo del toro, del público y del entorno.
En la Escuela los alumnos aprenden a desarrollar su personalidad. «Para sentir y expresar hay que dominar». En el momento actual intentan que no se pierda personalidad por una atención masiva a la técnica. Es una satisfacción comprobar que los alumnos están, durante su formación protegidos por la Fundación.
El próximo invitado será Michel Gouffrant, cirujano-jefe de la Plaza de Toros de Bayona y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad de Cirugía Taurina. La cita será el día 18 a las 20,30 horas.