De Cuba a Astudillo. Un buen salto, el que ha dado Yohan Pérez, para dar un giro, uno más, a su vida. Este cubano de 33 años lleva un año en Palencia. Aquí se vino para reencontrarse con parte de su familia. Otra, muy importante, quedó allí, en la isla, por ahora. Lejos de conformarse con los trabajos que le han ido surgiendo en este tiempo, Yohan ha apostado por poner en marcha su propio negocio, un establecimiento hostelero. Y no lo ha hecho en la capital, sino que su arriesgada apuesta le ha llevado hasta Astudillo. Hasta allí, hasta una localidad que poco o muy poco tiene que ver con su Cuba natal, ha llegado Yohan, dispuesto a lograr que su proyecto sea un éxito.
El Bar Peris, el de siempre, tiene desde ayer otro aire. Un aire cubano, del otro lado del Atlántico. Un aire nuevo al que tendrán que acostumbrarse los astudilllanos que, por lo visto en la inauguración, han recibido con los brazos abiertos a este joven que, dicho sea de paso, ha tenido que superar más de un obstáculo para ver cumplido su sueño. Una parte de la culpa de que Yohan pueda estar desde ayer detrás de la barra de su bar la tiene la agente de Empleo y Desarrollo de Astudillo. Gracias a ella, el papeleo que impedía a este emprendedor cubano tocar su sueño, es ahora un simple recuerdo. La ilusión y el empeño, por suerte, han podido más que el no porque no de la burocracia.