Los agricultores que forman parte de la Asociación han realizado recientemente una plantación de lavandín en la provincia.
En 2006 comenzó a gestarse la idea y, a día de hoy, ya es un proyecto en toda regla. Tras una experiencia promovida por el Grupo de Acción Local Araduey en torno a plantas aromáticas, un grupo de agricultores de la provincia se planteó poner en marcha una plantación de este tipo en Palencia.
Así nació en 2008 la Asociación Palentina de Plantas Aromáticas y Medicinales (Apapam) que en estos momentos cuenta con 16 agricultores, la mayoría pertenecientes a la comarca de Tierra de Campos. Este grupo de profesionales posee una pequeña superficie en las que han plantado varias hectáreas de lavandín, un híbrido de lavanda y espliego.
«La intención es ampliar este año más hectáreas de esta planta, para poder alcanzar la veintena», señala uno de los agricultores, Juan José Rico, quien explica que la inversión inicial para este tipo de cultivo es muy elevada.
Cada hectárea exige supone un desembolso económico de entre 2.500 y 3.000 euros, a lo que se suma que el primer año no se obtiene rentabilidad, por lo que hay que tener un margen de tiempo hasta que se comienzan a recibir beneficios.
El tratamiento de las plantas aromáticas pasa por recogerlas cuando están en su punto para después destilarlas con destino a la elaboración de diversos productos como perfumes, jabones y artículos de cosmética en general.
Las plantas destiladoras más cercanas a la provincia se encuentran en localidades como Lerma o Peñafiel, por lo que la idea es llevarlas hasta allí para su tratamiento. No obstante, si el proyecto que ahora se está desarrollando siguiera un camino con futuro, con el tiempo no se descarta invertir en material para contar con sistemas de destilación.
alternativa. Los agricultores que forman parte de Apapam pertenecen a localidades como Fuentes de Nava, Abarca de Campos, Frómista, Valdespina o Villamartín, entre otras. Según explica Rico, por el momento es un proyecto que está en expansión y «aunque no es la solución para el campo palentino, sí supone una alternativa».
En este sentido destaca que se trata de un cultivo de rentabilidad media, por lo que lo ideal sería contar con una explotación en la provincia de unas 300 ó 400 hectáreas.
Además, otro de los inconvenientes de este tipo de cultivo es la comercialización, ya que un año puede tener mucho valor en el mercado y al siguiente cotizarse muy bajo, con lo que el trabajo a veces no se ve realmente compensado.
A pesar de los posibles inconvenientes, este grupo de agricultores está decidido a seguir adelante y para ello también tiene intención de dar a conocer su trabajo y de ampliar conocimientos al respecto.
Con este fin han organizado unas jornadas que tendrán lugar el próximo 8 de marzo en la Casa de Cultura de Frómista.
Se trata de las II Jornadas de Plantas Aromáticas y Medicinales que contarán con la presencia de expertos europeos para dar a conocer la experiencia que en este ámbito existe en otros países.
Asimismo se expondrá la realidad de un agricultor ecológico de plantas aromáticas y se analizará el mercado de la comercialización de los aceites esenciales.
De esta manera, en las jornadas se estudiarán las posibilidades que este cultivo tiene en la agricultura palentina y se conocerán otras experiencias con plantas aromáticas.
Por el momento no se han acometido proyectos relacionados con las plantas medicinales, pero el colectivo palentino espera seguir ampliando los ensayos con este tipo de cultivos y para ello solicitarán la colaboración de agricultores de la provincia de Palencia que se quieran comprometer a participar en este tipo de iniciativas.
Juan J. Rico
Agricultor
«Tenemos una plantación de lavandín que esperamos ampliar este año»
«Es un cultivo de rentabilidad media, pero puede ser una alternativa»
«La comercialización es complicada, ya que el mercado es cerrado»