La Alianza por la Unidad del Campo -UPA y COAG-, ha convocado una manifestación de ganaderos mañana por las calles de Valladolid ante la «incapacidad» e «incompetencia» de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente que dirige Antonio Silván para solucionar los daños causados por la fauna salvaje en la agricultura y la ganadería.
«La Junta reconoce el problema, pero no hace nada. ¿Quién paga? El de siempre, el profesional del campo», aseguró el secretario provincial de UPA. Domiciano Pastor indicó que los datos son «muy preocupantes». No los aportó provincializados. Sí que se manejan los regionalizados: el pasado año 2.315 ataques de lobos a la cabaña ganadera con 6.227 muertes y daños por valor de 2,18 millones de euros. «Hay cuestiones que no son computables. ¿Quién indemniza al ganadero por la inseguridad que vive?, ¿quién le paga las pérdidas por el estrés de los animales, lo que provoca la bajada de producción?», se preguntó Pastor.
Mientras, a juicio de Pablo García, máximo responsable provincial de COAG, es necesario que la Administración Regional haga un control «riguroso de las poblaciones de fauna salvaje», que se pongan sobre la mesa medidas eficaces, más allá del seguro, y que pasan, según sus palabras, por indemnizar de manera directa a los ganaderos por los daños de la fauna silvestre. En paralelo al anuncio de la concentración, ambas organizaciones mostraron su preocupación por la presencia de topillos. «Hace cuatro años, desde la Junta se hacían risas cuando lo denunciábamos. Esperemos que ahora no», señaló.