• Aclaran que los políticos «no creemos que este proyecto sea un bulo, ni queremos que haya un desarrollo urbanístico en los valles, sino en los cascos urbanos de los pueblos».
Los alcaldes de las Montañas Palentina y Oriental Leonesa hacen público su desacuerdo ante las declaraciones realizadas recientemente por la Plataforma en Defensa de San Glorio (PDSG) en las que esta asociación afirmaba que la falta de nieve llevaría la ruina a la estación de esquí que se pretende construir entre las provincias de Palencia y León.
Los regidores de los municipios afectados indican al respecto que las declaraciones vertidas por la PDSG son «irresponsables y faltas de rigor dado que aprovechan un invierno con poca nieve». Aclaran que las estaciones de esquí de la provincia de León «no tienen la altitud que tendría la de San Glorio. La Montaña Oriental Leonesa alcanza las cotas más altas de la Cordillera Cantábrica y, por lo tanto, tiene más posibilidad de acumular nieve».
Los regidores de las zonas afectadas indican que los políticos «no creemos que este proyecto sea un bulo, ni queremos que haya un desarrollo urbanístico en los valles sino en los cascos urbanos de los pueblos». Detallan, además, que en este momento en las partes altas de Cardaño y en los valles de Lechada y Naranco hay más de un metro de nieve.
ÚNICA ALTERNATIVA. Continúan señalando que respetan «el entorno más que nadie» y que desean que «los valles y montes sigan tan hermosos como siempre», pero están convencidos de que la estación de esquí es la «única alternativa de desarrollo de las Montañas Oriental Leonesa y Occidental Palentina». Añaden que «la PDSG no quiere el desarrollo de nuestra comarca, sino su ruina total. Y es que la agricultura no existe y la ganadería está amenazada por las continuas enfermedades del ganado. Los habitantes de esta zona somos los que tenemos que planificar nuestro futuro no los integrantes de esa plataforma que son de fuera y viven en grandes ciudades. Nosotros queremos nuestra zona y queremos que se desarrolle».
Por último, señalan que es «urgente que las tres administraciones (Diputaciones, Junta y Gobierno Central) tomen decisiones rápidas si no quieren ver nuestros pueblos vacíos y sin vida. Nos cansamos de luchar y de pedir, está llegando el tiempo de exigir nuestros derechos y el futuro de nuevas generaciones. No nos fiamos de las promesas, queremos realidades ya».