Tarde y mal. Asaja advirtió ayer que las medidas aprobadas por la Junta, y avanzadas por DP el 17 de diciembre, para intervenir contra los topillos serán insuficientes para frenar la presencia de roedores en los campos palentinos. «Nos queda rezar y que haya una combinación de humedad, lluvias y bajas temperaturas», aseguró Alfonso Núñez.
El presidente de Asaja advirtió que su denuncia «no es un capricho» a tenor de lo visto en campos de la provincia «donde la situación es peor que en 2007».
Optimismo no era precisamente lo que ayer transmitía el responsable de Asaja Palencia. «El jefe de Servicio de Agricultura se ha dado por enterado de lo que pasaba el otro día, cuando visitamos varias localidades. Y eso que llevamos meses avisando».
Asaja entiende que la autorización, por motivos fitosanitarios, otorgada en noviembre por la Junta «no es la solución» y se limita a la limpieza y quema de cunetas, linderas, parcelas y desagües de parcelas en las superficies situadas a más de 400 metros de terrenos forestales. «Si se nos hubiera dejado actuar antes, ahora no estaríamos avisando de lo que se nos viene en primavera», recordó Núñez, quien expuso la solución que, desde su punto de vista, es más sencilla de aplicar. «No proponemos quemar todo el campo, pero sí los rastrojos donde se ha hecho siempre y cuando se ha hecho siempre, es decir, en septiembre».
Sería una solución, en su opinión, «sencilla y poco costosa» que la Administración Regional es reticente a autorizar. «Con decirnos que esto es cíclico, se conforman» añadió Núñez, quien puso peros a la aplicación de productos químicos. «Son de dudosa eficacia en superficies tan extensas».
La zona de Campos es la comarca caliente. Los equipos de la Junta han incrementado su actividad. Su labor es doble: atender los avisos de los agricultores y estudiar la evolución de los roedores.