Ante el comunicado de prensa emitido por los Ayuntamientos de Boada de Campos y Pedraza de Campos, en el que acusaban a la Fundación Global Nature de no mostrar predisposición para renovar los convenios de gestión de los humedales, la entidad ha realizado una serie de aclaraciones.
Global Nature lamenta profundamente este enfrentamiento, pero tiene claro que los fondos obtenidos para los proyectos de conservación tienen que emplearse de forma justa para estos fines, como así exige el Protectorado de Fundaciones, «y no convertirse en una moneda de cambio para solucionar los problemas económicos o de liquidez que desde luego nosotros no hemos generado, al contrario, hemos estado durante más de diez años siendo la principal fuente de ingresos en el caso del Ayuntamiento de Boada»
La Fundación Global Nature asegura que ha pagado unos arrendamientos anuales «de más de 6.000 euros para Boada de Campos y de más de 10.000 euros en el caso de Pedraza», lo que ha supuesto hasta el año 2011, unos ingresos de más de 84.000 euros al Ayuntamiento de Boada y de más de 75.000 euros al Ayuntamiento de Pedraza, al tiempo que ha llevado a cabo inversiones superiores al millón de euros en los últimos años.
«La actual situación económica, plagada de dificultades para obtener co-financiación, obligó a la Fundación Global Nature a tener que renunciar a la firma de los convenios de arrendamiento ante la imposibilidad de encontrar co-financiadores», reconocen desde Global. Una situación en la que desde el año pasado la Fundación y los Ayuntamientos vienen trabajando de forma conjunta en el problema generado, «y que pasa por la compra de los terrenos que conforman ambos humedales. Esta solución supone un importante esfuerzo para la Fundación que tiene que conseguir unos fondos de los que no dispone en la actualidad».