Es la reina de La Ojeda y El Boedo y ayer lo demostró al reunir a centenares de personas en la Plaza del Ayuntamiento de Herrera, ciudad en la que se celebró el VIII Día de Exaltación de la Patata.
Desde primera hora de la mañana en las catorce casetas que participaban en el concurso comenzaban a hervir los pucheros y a pelarse muchos kilos de patatas para participar en el concurso y también para ofrecerlas a los visitantes cocinadas de una y mil formas: en tortillas o en guisos con jijas, chorizo, carne, morcilla, mariscos, congrio, a la portuguesa, con frutas, en tronco o incluso en una tarta.
Una gran fiesta que se inició a la una del mediodía con el pregón, que corrió a cargo del periodista de la agencia Ical José Benito Iglesias. «Es un tubérculo muy apreciado en otras comunidades como Galicia, Cantabria o el País Vasco. Hay que impulsarlo con diversas iniciativas buscando una IGP que sirva de sello de garantía a un producto que tiene una excelente calidad». De igual modo destacó su infancia en Perazancas en el bar de su abuela y también quiso tener un recuerdo para un joven agricultor fallecido.
Por su parte el presidente de la Mancomunidad, Gonzalo Ortega, señaló que «nuestra patata es la mejor del país gracias a una tierra un poco ácida y que necesita poca agua. Es un producto excelente que tiene que entrar en la marca de Tierra de Sabor».
También el alcalde herrerense, Javier San Millán, comentó que «hemos tenido que luchar mucho para defender nuestro territorio. Espero que el día sirva para hacer amigos y reforzar la unión entre los pueblos». En los 29 núcleos de población del Boedo y La Ojeda existen 72 explotaciones agrícolas que cultivan unas 300 hectáreas que producen 1,2 millones de kilos.
La fiesta sirvió también para homenajear a Santiago Ruiz Calvo de 86 años y natural de Prádanos. «Llevo desde los 6 años trabajando en el campo y sigo teniendo un huerto. Los procesos de siembra, recogida y selección han cambiado mucho. Antes sólo se sembraban las de riñón y semiblanca, que se vendían por arrobas y costaban 55 céntimos», afirmaba.
Excelente productos los de la comarca que pudieron ser degustados gracias a los más de 120 kilos de patatas fritas que se repartieron y las 800 raciones de patatas con bacalao, que elaboraron las Amas de Casa.
Finalmente se entregaron los premios de los concursos de tortillas y guisos, en el que jurado estuvo compuesto por los miembros de la Casa de Palencia en Cantabria. Los 700 euros de los galardones se repartieron entre: el Grupo de Cartas de Herrera, la agrupación Virgen de la Calle de Micieces, la Asociación de Amas de Casa de Herrera -consiguió dos galardones-, la asociación El Molino de Micieces y un grupo de Olea de Boedo. El premio para el ejemplar más grande de 1,8 kilos fue para Mercedes Gil de Micieces.