Los 52 mineros que permanecen a 500 metros de profundidad en el pozo Las Cuevas de Velilla del Río Carrión cumplieron ayer una dura y larga semana de encierro. A pesar de que sus peticiones aún no se han hecho efectivas, estos trabajadores afrontan con ánimo y esperanza el resto de días que les queden por pasar en el oscuro y húmedo pozo velillense.
De admirar es el espíritu luchador de estos mineros que decidieron el pasado jueves tras terminar su jornada laboral adoptar la decisión de no abandonar su lugar de trabajo en señal de protesta. No piden más que lo que consideran es justo: el pago de las dos nóminas atrasadas y que se firme el Real Decreto para la garantizar la estabilidad del sector.
Hasta el momento han sido cuatro los trabajadores que han tenido que abandonar el encierro por motivos personales y por problemas de salud, pero oponiéndose a recuperarse en sus casas continúan la protesta en las oficinas del exterior de la mina. «Estamos muy esperanzados. Nuestro estado de salud no tiene nada que ver con nuestro estado de moral», señalaba ayer Eleuterio Arto, uno de los mineros encerrados. Y es que a estas alturas -octavo día de aislamiento- el ruido de las toses se ha convertido en un sonido habitual en este lugar. «Dos de los trabajadores están en primero de silicosis y no quieren salir. Tememos por su salud», indicó Arto.
IZQUIERDA UNIDA. En la tarde de ayer el coordinador de IU de Castilla y León, José María González, visitó a los encerrados. «Desde IU vamos a estar a vuestro lado y a disposición de lo que necesitéis. Nos comprometemos a seguir trasladando este problema y por ello voy a insistir al Gobierno Central para que saque el Real Decreto y al PP y PSOE para que trabajen con el fin de que las térmicas quemen el carbón nacional», subrayó González.
Por su parte, otro de los mineros pidió que «si se tiene que adelantar una reunión que se adelante porque nosotros empezamos a estar enfermos y no vamos a salir de aquí hasta que se solucione el problema». Añadió que «es triste que tengamos que estar en esta situación el octavo día y que no se mueva nadie. Parece que no les preocupa que estemos encerrados pero estamos luchando por nuestra vida».
Esta difícil situación recuerda, en cierto modo, a la que están pasando los mineros chilenos que se encuentran a 700 metros bajo tierra. Por ello, los trabajadores del pozo de Velilla han enviado un saludo a sus colegas de profesión dándoles ánimo y fuerza.
Escrito del Gobierno Central
El Gobierno Central ha remitido una nota de prensa señalando que considera injustificable la decisión de los Grupos mineros Victorino Alonso y Viloria de no pagar las nóminas a sus trabajadores, «actitud que supone un incumplimiento de los compromisos asumidos por los representantes de estos grupos empresariales en la Comisión de Seguimiento de la Minería del Carbón y que se desmarca del comportamiento del resto de las empresas del sector, que sí están abonando las nóminas con normalidad», indican fuentes del Ministerio de Industria.
Continúan explicando que del total de 7.441 mineros que trabajan en la actualidad, «el impago de nóminas afecta exclusivamente al 35%, ya que el resto de empresas mineras continúan cumpliendo con las obligaciones de pago a sus trabajadores».
Asimismo, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se comprometió a adelantar las ayudas de todo el ejercicio 2010 con la finalidad de que las empresas no tuvieran problemas de liquidez para pagar las nóminas de sus trabajadores, y que éstas, por su parte, se comprometieron a abonarlas. «Pese al adelanto de estas cantidades, que asciende a unos 160 millones de euros y equivalen a ocho meses, estos empresarios no han cumplido con lo acordado», subrayan en la nota de prensa.
Por último señalan desde Industria que «en esta legislatura, y siempre con el denominador común de defender el sector de la minería del carbón, el Gobierno redactó y aprobó el Real Decreto de Restricciones por Garantía de Suministro que dará estabilidad al sector. Una vez introducidos los cambios exigidos por la Comisión Europea y con al apoyo de los servicios legales de la Comisión sobre la validez de la norma y su encaje con la normativa existente, el texto sigue en discusión sin elevarse al Colegio de Comisarios. Por tanto, se espera una pronta respuesta de la Comisión que resuelva los problemas actuales».