Segundo día de corte en las carreteras palentinas. Si el miércoles la restricción en Carrión de los Condes pillaba por sorpresa a muchos conductores y también a las autoridades y medios de comunicación, ayer el realizado por un grupo de setenta mineros del norte de la provincia en la A-67, a la altura del Alto de Cabria, estaba supervisado bajo la estricta vigilancia de un gran número de efectivos de la Guardia Civil e incluso de un grupo de antidisturbios preparado para intervenir en cualquier momento.
Además, los efectivos de la Benemérita desviaron el tráfico por la N-611 hacia Santander y Palencia y el corte no afectó a la carretera de Burgos. Incluso en la capital burgalesa los paneles informativos de tráfico ya avisaban a primera hora de la mañana del desvío en Aguilar por la carretera nacional.
El grupo de mineros se situó en la autovía a la altura del Alto de Cabria, en las proximidades de la villa galletera. Allí, de manera pacífica, cortaron el tráfico rodado, algo que afectó a un gran número de vehículos pese al desvío alternativo por la N-611.
Con varias pancartas, los trabajadores exigían una «solución al carbón» y también mostraban su apoyo a los compañeros encerrados en Velilla desde hace una semana. Una restricción que fue suspendida cuando algunos de los conductores comenzaron a enfrentarse a los manifestantes y a quejarse a las autoridades, por lo que los mineros decidieron dejar el corte que se extendió durante unos 45 minutos.
«Es una reivindicación tranquila y pacífica. Queremos una señal de que nos están tomando en cuenta y que se busque una solución ya», concretaba Ramón Pelaz, secretario provincial del carbón de CCOO. También apuntó que «necesitamos una respuesta, que se firme el Real Decreto y Bruselas le de el visto bueno y se paguen los salarios. Pedimos que se continúe con las ayudas más allá del 2014 y que se extienda el Plan que de continuidad al sector minero hasta el 2020».