• Tras la solemne procesión por las inmediaciones del santuario, las personas congregadas se despidieron de la Virgen agitando numerosos pañuelos blancos.
Si las Fiestas Patronales de la Virgen del Valle de Saldaña se caracterizan por algo, es por la devoción y pasión que sienten los saldañeses por su patrona.
Los actos religiosos que durante estos días festivos se han celebrado han contado con la presencia de numerosos vecinos, pero si hay un día en el que los saldañeses se vuelcan totalmente con su Virgen ese es el de la Romería del Valle.
Miles de vecinos de Saldaña y de los pueblos de alrededor se dieron cita ayer en la campa de la ermita para rendir honores a su Virgen. Muchos fueron los que acariciaron su mantón y besaron su medalla dando muestra de la devoción hacia la patrona.
La jornada en la ermita comenzó a las 12,30 horas con un acto litúrgico oficiado por el recién nombrado obispo de Palencia, Esteban Escudero. A continuación, se procedió a la tradicional subasta de brazos, organizada por la Cofradía de la Virgen del Valle, donde se recaudaron un total de 1.490 euros (1.120 euros por los brazos delanteros y 370 euros por los traseros). Una cuantía algo superior a la conseguida el año pasado que se destinará a cubrir las necesidades de la ermita.
Tras la solemne procesión de la Virgen se la despidió con el agitar de miles de pañuelos blancos. La patrona de Saldaña descansará en esta ermita hasta el próximo año.
Asimismo, un buen número de personas aprovechó la jornada de ayer para disfrutar en familia de una comida campestre en el entorno de este santuario.