Efectivos de la Guardia Civil de la Comandancia de Palencia, pertenecientes al puesto de Barruelo de Santullán, han podido esclarecer los hechos por los cuales, el pasado miércoles 25 de agosto, el ferrobús estacionado en la antigua estación de trenes de Barruelo de Santullán empezó a arder quedando completamente inservible.
Al parecer, el incendio, en el que están implicados varios menores, se originó de manera involuntaria y accidental. En las investigaciones han colaborado de manera activa los familiares directos de los jóvenes para el total esclarecimiento de los hechos.
Por el momento, se están instruyendo diligencias para la remisión del caso a la Fiscalía de Menores de la capital palentina, que será quien tenga la última palabra.
Valor histórico. Por su parte, la sociedad propietaria del convoy -Asociación Palentina de Amigos del Ferrocarril, Arpafer- ha valorado los desperfectos en un total de 500.000 euros, a los que se une su enorme valor histórico al tratarse de una pieza única.