Los hosteleros están hoy de fiesta. Su patrona Santa Marta, que vela por ellos durante todo el año, estará hoy más que nunca presente en una jornada en la que los trabajadores de este sector celebran su día grande. Pero en Guardo esta Santa ya estuvo presente ayer. Y es que este año el municipio guardense ha adelantado un día la celebración para así no interferir en el desarrollo del mercado semanal de los viernes.
Por lo tanto, las calles de este pueblo fueron ayer testigo de la alegría y diversión que desprenden, sobre todo en verano, los vecinos del municipio norteño que desde primera hora de la mañana acompañaron a los camareros de la localidad en uno de los días más especiales para ellos.
Los hosteleros no se olvidaron de pedir a las autoridades locales, provinciales y regionales «que se acuerden de Guardo y trabajen para que nuevas empresas se asienten en el municipio norteño», señaló Francisco Fernández, miembro de la comisión organizadora de los festejos de Santa Marta. Explicó que en estos momentos la hostelería en Guardo «está algo decaída y por ello es necesario atraer a nuevas sociedades».
Los actos organizados en honor a la patrona de la hostelería comenzaron a las 12 horas con el lanzamiento de cohetes, la animación de una charanga y la apertura de una barra de bebidas instalada en la calle San Antonio. Gracias a las altas temperaturas que se registraron durante toda la jornada y aprovechando la compañía de los amigos, un buen número de personas se refrescó con alguna consumición en este bar móvil.
Tras la comida de hermandad en un restaurante de la localidad llegó el momento de que los más pequeños de Guardo tomaran parte activa en esta fiesta gracias a los hinchables que se instalaron en la plaza del Ayuntamiento. Juegos que estuvieron organizados por el Motoclub Villa de Guardo.
Más tarde se disputó el tradicional partido de fútbol entre solteros y casados y se repartió una gran pancetada en la plaza del Ayuntamiento. La principal novedad de este año fue el sorteo de un crucero por el Mediterráneo que se realizó a medianoche, en uno de los descansos de la verbena.
En fin, la de ayer fue una fiesta enfocada a los hosteleros pero en la que también se divirtieron los demás vecinos de la localidad.