Una llamada de atención. Un toque para evitar que caiga en el olvido.
Santoyo luchó durante años para lograr la puesta en marcha de un Centro de Interpretación del Palomar. Lo logró después de muchos esfuerzos. Cumplió su sueño a finales de agosto de 2007.
Ahora, tres años después, ese sueño no se ha desvanecido, pero sí que ha perdido fuerza.
El Centro de Interpretación precisa de un impulso, de una vuelta de tuerca para invertir su dinámica y captar un mayor número de visitantes.
«Necesitamos ayuda, un respaldo para que el Centro despegue de manera definitiva», aseguró el alcalde de Santoyo.
Bernardo Tejido (PP) sabe que el mantenimiento de una dotación de estas características no es fácil. Lo sabe desde el mismo momento en el que se lo propuso. «Éramos conscientes de que no iba a ser sencillo, pero no tanto», matizó.
La situación actual, tal y como reconoce el máximo responsable municipal terracampino no es la deseada. «Mucha gente llega y cuando se le dice que hay una entrada establecida, se dan la vuelta, tal y como llegan. ¿Eso es normal? No, pero es así», se lamenta.
Por esa razón Tejido busca alternativas a corto y medio plazo para el Centro.
«Las ayudas han ido llegando. Optamos a subvenciones para creación de empleo, y se va haciendo lo que se puede, pero es insuficiente para mantener abierto todo el año el Centro. Esa es nuestra intención, pero para ello precisamos de un apoyo institucional».
Ese apoyo va más allá de subvenciones puntuales y sí en la concreción de acuerdos que permitan un funcionamiento más a a largo plazo de este tipo de dotaciones.
«Con las ayudas que recibes, la contratación se limita a periodos puntuales del año. Lo ideal sería poder contar con una persona que durante todo el año gestionara el centro. Con ello no te limitarías tanto en la apertura del Centro», reconoce Tejido.