Es un alcalde joven. De los que necesita el medio rural. De los que no se rinden, porque, como bien ha apuntado en muchas ocasiones, «nada tenemos que perder». Nos referimos a Jesús Agúndez, mandatario municipal de Belmonte de Campos, en la frontera con la provincia de Valladolid, a mitad de camino entre Villarramiel y Medina de Rioseco.
En el padrón municipal figuran 35 habitantes, «aunque la verdad es que en invierno somos muy poquitos, las cosas como son», señala con tristeza, añadiendo que el futuro de su pueblo depende del apoyo externo que puedan recibir de las Instituciones, ya que el presupuesto municipal con el que cuentan es pequeño.
Pero la imaginación y las ganas no saben de cuestiones crematísticas. Y es que el alcalde de Belmonte lleva años peleando. Entre sus reivindicaciones, el arreglo y mejora de la Torre del Homenaje del Castillo. Un inmueble que tiene propietarios y con los que ya ha hablado la Junta. Todo apunta, según informa el propio alcalde, a que los dueños cederán el edificio a la Administración Autonómica, «y a partir de ahí, tendremos que estudiar las fórmulas que permitan su rehabilitación».
Porque para Jesús Agúndez la Torre del Homenaje de la fortaleza es un recurso que tiene posibilidades y al que se le puede sacar mucho juego. Añade de igual suerte que lo mejor sería que el Ayuntamiento pudiese gestionar el propio edificio histórico, «pues estoy convencido de su potencial turístico».
El gran anhelo del Consistorio es el traído y llevado Parque Temático de los Castillos, que se perfila ya como una leve y tenue luz al final del túnel. El alcalde dice que se está avanzando en el asunto, siendo la Diputación la que ha visto con buenos ojos la idea. Un centro para dar a conocer todo lo relativo y concerniente a los castillos de nuestra Comunidad, convirtiéndose en un gran atractivo que fomentaría el turismo rural y familiar en la comarca. De momento, ya se han cedido los terrenos a la Institución Provincial, siendo muy probable que las obras de construcción del nuevo parque temático comiencen antes de finales de año. «El parque supondría la salvación de Belmonte, generando empleo, riqueza, permitiendo la llegada de pobladores y la apertura de negocios», concluye.