Un andamio de altura considerable, una máquina elevadora y materiales de obra.
Alrededor del Pabellón Provincial de Deportes de Villamuriel hay movimiento.
Eso significa que la empresa que construyó la instalación deportiva -inaugurada en octubre-, se ha puesto manos a la obra y tras ser requerida por la propietaria del inmueble -la Diputación-, ha comenzado a reparar los desperfectos que ha sufrido la instalación en su cubierta hace nueve días.
No hay fecha para la finalización de las obras que, se estiman, pueden durar varias semanas.
Los daños sufridos por la cubierta han sido de entidad, como lo demuestra que aparecieran trozos de aislante en un radio de varios metros alrededor del inmueble.
Este material ha sido retirado, tanto de las zonas verdes anexas a la instalación, como del estanque sobre el que este fin de semana sí se han vertido las aguas pluviales que recoge el sistema instalado que desemboca en una espectacular gárgola. Esta reparación es la segunda de envergadura que se ejecuta en la instalación en apenas dos meses.
La primera consistió en la eliminación de las goteras que se detectaron en enero en el recinto deportivo.
El agua que se filtraba por la parte superior del pabellón caía directamente al suelo de la pista polideportiva de 47 x 27 metros.